Mientras que las oposiciones sigan buscando la llave perdida en donde hay más luz, y no donde se extravió, y quieran conectar con más personas a partir de su enojo y de sus razones para estar enojados, sólo lograrán conectar con quienes estén igual de enojados y compren las mismas razones, es decir el 25% de la ciudadanía. Su rentabilidad será marginal, y al final, quizás su frustración, exponencial.