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Vivir conforme a la Palabra de Dios es un reto continuo. No es algo que se hace sólo una vez. Es un proceso en el cual eliges creer y actuar sobre la Palabra de Dios una y otra vez, en cada situación.
Eso es lo que cada uno de nosotros debe hacer. Años atrás, decidí que iba a escoger a Jesús. Desde entonces, he tenido que escogerlo una y otra vez en diversas situaciones cada día. Lo he escogido como mi Señor y Salvador. Lo he escogido como mi Sanador. Lo he escogido como mi Asesor financiero. Lo he escogido como la Cabeza de mi hogar y de mi ministerio. Y aún tengo que seguir escogiéndolo, momento tras momento.
Algunas veces la decisión es difícil, pero Dios ha prometido que nunca será demasiado difícil. En 1 Corintios 10:13, Él dice: «A ustedes no les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean sometidos a una prueba más allá de lo que puedan resistir, sino que junto con la prueba les dará la salida, para que puedan sobrellevarla». Lo que el Señor nos está diciendo es que no permitirá que seas sometido a una tentación que no puedas resistir. En toda tentación, Él te proveerá de una salida. Él siempre se asegurará de que tengas otra opción.
El diablo no viene y te tienta mientras Dios está en otra parte, sin darse cuenta de lo que te está sucediendo. El Espíritu de Dios está constantemente contigo, mostrándote la manera de cómo resistir. En otras palabras, Dios siempre te da el poder y las armas para derrotar a tu enemigo, y estas son poderosas para vencer hasta la tentación más fuerte que pueda interponerse en tu camino. Él siempre hace posible que puedas escoger vida.
Por lo tanto, escoge caminar en amor. Escoge caminar en fe. Escoge vivir por la Palabra. Jesús es el camino, ¡escógelo a Él!
Lectura bíblica: Josué 24:14-24
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Has notado que el lugar más fácil para ser egocéntrico es el hogar? Hay cierto incentivo en ser amable con los demás, pero con la familia tenemos la tendencia a permitirnos algunos privilegios egoístas, como si ella no contara.
Antes de convertirme al Señor, yo era más cortés y amable con mis amigos que con mi propia familia. Era más exigente y menos misericordioso con mis seres queridos que con los demás.
Pero después de que recibí al Señor Jesucristo como el Señor de mi vida, me di cuenta de que todo eso tenía que cambiar. Al estudiar la Palabra, Gloria y yo comenzamos a aprender lo importante que es la armonía en la familia. Aprendimos que si queríamos que el poder de la unidad obrara en nosotros, no podíamos permitir la contienda en nuestro hogar (lee Mateo 18:19).
La contienda neutraliza el escudo de la fe, impide la respuesta a la oración y le abre la puerta a Satanás y a sus fuerzas. La discordia es mortal porque paraliza el poder de Dios en tu vida.
No dejes que la contienda en tu hogar haga que el enemigo te detenga en tu propia puerta. Si lo dejas, no serás una amenaza para él en ningún otro lugar.
Pon el poder de la armonía a actuar en tu familia.
Lectura bíblica: Filipenses 2:1-13
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Cuando aceptaste a Jesús como el Señor de tu vida, uno de los privilegios que obtuviste fue el derecho de acercarte al trono de Dios en cualquier momento que lo desees. ¡Piénsalo! Tienes el derecho de acercarte confiadamente a Dios y obtener lo que necesitas.
Aunque eso es algo que la Biblia dice, la mayoría de las personas actúa como si no lo creyera. No se acercan con confianza al trono de la gracia. En lugar de eso, piensan: "Yo nunca podría ir donde Dios está. Me quedaré aquí, gritaré y tendré esperanza de que Él me oiga". Yo solía hacer lo mismo.
Recuerdo que cierto día estaba en oración, rogando, suplicando y bombardeando las puertas del cielo por un avivamiento. Después de haber pasado cierto tiempo suplicando, el Señor me dijo: ¿Qué estás haciendo?
—Estoy bombardeando las puertas del cielo con oración, pidiendo por un avivamiento —le dije.
—Kenneth, ¿cuán grande es mi ciudad? —Me preguntó
—Hasta donde puedo determinar en la Biblia, hay 12.000 codos, o alrededor de 2.400 kilómetros cuadrados y 2.400 kilómetros de altura".
—Entonces, ¿por qué estás bombardeando las puertas? Si mi trono se encuentra en medio de la ciudad, eso quiere decir que estás a 1.200 kilómetros del trono. A propósito, las puertas no están cerradas. ¿Por qué no dejas de bombardearlas y simplemente entras?
Después de arrepentirme por repetir oraciones tradicionales sin pensar, recordé que la Palabra dice: «acerquémonos confiadamente al trono de la gracia…», y a partir de ese momento me he acercado confiadamente en toda ocasión.
¿Necesitas recibir algo de Dios hoy? No pierdas el tiempo afuera, parado en las puertas del cielo. Por medio de Jesús, tu lugar está en el mismo lugar del trono de Dios. Así que entra; la puerta está siempre abierta para ti.
Lectura bíblica: Hebreos 4:14-16; 5:1-9
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
No hay otra manera de hacerlo. Si quieres disfrutar de una vida de bendición, tendrás que hacer que tus palabras concuerden con lo que Dios dice. No sólo por unas pocas horas, o por unos días, sino todo el tiempo.
Si lo has hecho alguna vez, te habrás dado cuenta de que no es fácil. A medida que el tiempo transcurre y la situación parece permanecer en la misma condición, puede ser difícil seguir declarando la Palabra de Dios. Pero debes hacerlo si quieres que tu cosecha de bendición venga.
Cuando Kenneth comenzó a predicar sobre la prosperidad, yo me sentaba y lo escuchaba, y creía en el mensaje aun cuando mis zapatos tenían las suelas agujereadas. Teníamos terribles problemas financieros pero sabíamos que esos problemas no cambiarían lo que La Palabra de Dios dice. Sabíamos que Sus promesas de prosperidad eran verdaderas, aun si todavía no habíamos empezado a gozar de ellas todavía. Así que, a pesar de que algunas veces nos sentíamos tontos, nos manteníamos hablando acerca de la generosa provisión que Dios tenía para nosotros.
Me di cuenta luego de que la Palabra había comenzado a obrar a nuestro favor desde el primer día que empezamos a creerla, a confesarla y a ordenar nuestra vida conforme a ella. Nuestra cosecha de prosperidad comenzó a crecer en el momento en que empezamos a sembrar semillas en la tierra. Sólo necesitaba tiempo para que germinaran.
El problema es que, algunas veces, la mayoría de los creyentes no tiene paciencia para esperar. Comienzan a sembrar de la forma correcta, pero cuando no ven los resultados de inmediato, cuando la cuenta en el banco disminuye y se atrasan en pagar la renta se desaniman y comienzan a confesar palabras de escasez y derrota. Ellos destruyen su cosecha con las palabras de su boca y nunca logran disfrutar de sus frutos.
Así que la próxima vez que decidas vivir por fe, ya sea en el área económica o en cualquier otro aspecto, recuérdalo. Determina desde el principio que no permitirás que ese periodo de espera te desanime. Luego, permanece firme hasta que la Palabra de Dios se manifieste en tu vida. Pon la paciencia en práctica y mantén tus palabras en línea. Recibirás tu cosecha.
Lectura bíblica: Proverbios 18:4-8, 20-21
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Por dentro, eres perfecto —nacido de nuevo y hecho a la imagen de Jesús mismo—. Pero, por fuera, ¿te sientes frustrado de no poder alcanzar esa perfección por más que lo intentas? ¿Hay una solución? Sí. La clave es la renovación de tu mente.
Romanos 12:2 nos dice que si renuevas tu mente, podrás ser verdaderamente transformado. La palabra transformado se traduce de la misma palabra griega de la cual se deriva el término metamorfosis. Y la vemos en otras dos ocasiones en las Escrituras. Una de ellas fue cuando Jesús se transfiguró en el monte mientras hablaba con Moisés y Elías. La otra se encuentra en 2 Corintios 3:18, donde dice: «Somos como un espejo que refleja la grandeza del Señor, quien cambia nuestra vida. Gracias a la acción de su Espíritu en nosotros, cada vez nos parecemos más a él» (TLA).
Cambiado, transformado, ¡transfigurado! Son palabras poderosas que inspiran, emocionan y describen lo que sucede cuando uno contempla al Señor en la Palabra y en oración. A medida que inviertes tiempo en renovar tu mente, tu ser exterior será transformado de la misma manera que la oruga se transforma en mariposa. En lugar de conformarte a la imagen del mundo, empezarás a conformarte a la imagen del espíritu nacido de nuevo, el cual ha sido recreado en justicia y en la santidad de la verdad.
Separa tiempo para apartarte del mundo y estudiar la Palabra de Dios. Medita en ella, y deja que te transforme de adentro hacia afuera. Transfórmate por medio de la renovación de tu mente y ¡libera la hermosa mariposa espiritual que vive en ti!
Lectura bíblica: 2 Corintios 3:6-18
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
El gozo no es una sensación de felicidad que se siente sólo cuando las cosas marchan bien. Es mucho más que eso. El gozo es una de las fuerzas espirituales más poderosas del mundo.
Lee una vez más Nehemías 8:10, y te mostraré por qué. Si hiciéramos un diagrama de este versículo, y quitáramos las palabras: "del Señor", encontraríamos que en realidad está diciendo que el gozo es fortaleza. Las dos palabras son intercambiables, por esa razón, el gozo es tan importante.
Eso es lo que hace del gozo algo crucial. No se puede vivir conforme a la fe sin ser fortalecidos en el Señor, y cuando Dios quiere fortalecernos, ¡utiliza el gozo!
El gozo no es sólo un estado mental. No es una emoción. El gozo es una fuerza verdadera, y no hay nada que el diablo pueda hacer contra él. Así como el temor tiene que rendirse ante la fe, el desaliento tiene que rendirse ante el gozo.
Como parte del fruto del Espíritu Santo, el gozo ya habita en tu interior. Pero si deseas disfrutar del poder del gozo, es necesario que lo desarrolles, lo confieses y lo practiques.
No importa la situación que estés enfrentando, puedes estar lleno de gozo y fortalecido en el Señor. Puedes recurrir al poder del Espíritu Santo que se encuentra en tu interior y salir adelante.
Así que ¡regocíjate!
Lectura bíblica: Salmos 18:28-50
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Recientemente, Dios ha estado formando a un grupo —cada vez más grande— de creyentes que estén hambrientos. Hambrientos de conocerlo de una manera más profunda. Que estén hambrientos y sedientos por servirlo―en púlpitos, campos misioneros, hogares, oficinas de trabajo y en cualquier otro lugar al que Él los envíe.
Son creyentes que no están satisfechos con encontrar el camino más fácil al cielo, sin dedicación alguna por el Reino. Son creyentes que están decididos a correr la carrera, como el apóstol Pablo, y proseguir para obtener el premio. Hablando espiritualmente, están en el camino a la excelencia.
¿Estás entre ellos?
Si es así, quiero compartir contigo seis palabras que creo, te equiparán para correr la carrera como un campeón.
Pon la Palabra en primer lugar.
Sin importar si tu meta es ser un excelente evangelista o un ingeniero de primera clase al servicio del Señor, la sabiduría que proviene de la Palabra de Dios te ayudará a lograrlo.
Jesús lo dijo de esta manera: «Por lo tanto, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas» (Mateo 6:33). Por eso, proponte ahora mismo a hacer lo que sea necesario para sumergirte en la Palabra de Dios. Dedica todo momento que tengas disponible para leer, estudiar, oír y meditar en la Palabra.
Sé que no será fácil; pero si has hecho una decisión definitiva que impactará en el ministerio de Jesucristo y el cumplimiento de la gran comisión, deberás ser diligente. Dale prioridad a la Palabra en tu vida, y con seguridad tendrás gloriosas victorias por delante.
Lectura bíblica: Proverbios 4:1-18
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
La Biblia nos dice que bajo la ley levítica, un animal tenía que ser ofrecido cada año para expiar los pecados del pueblo. La palabra expiar significa "borrar las culpas", y aparece muchas veces en el Antiguo Testamento. Pero quiero contarte algo emocionante: esa palabra no aparece en el Nuevo Testamento. La palabra griega que se usa para describir lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz es una palabra diferente. Su significado va más allá de "borrar las culpas", significa también "perdonar y olvidarse completamente de algo".
¿Sabes qué quiere decir esto? Significa que el pecado ya dejó de ser un problema: ¡Jesús lo solucionó!
Cuando recibes a Jesús como tu Señor, Él no sólo borra tus pecados, sino que te reconcilia con Dios y hace de ti una criatura nueva, por el Espíritu de Dios, es como si el pecado nunca hubiera existido.
Pero si eres como la mayoría de creyentes, entonces no has llegado a conocer esa maravillosa verdad. Quizás estés atrapado en lo que yo llamo "conciencia de pecado"; es decir, sigues viéndote a tí mismo manchado por el pecado en vez de lavado en la sangre.
"Bueno, hermano Copeland, después de todo sólo soy un pecador que ha sido salvo por la gracia".
No, ya no lo eres. Eras un pecador, pero la gracia te transformó para siempre en la misma justicia de Dios. Ahora eres hechura de Dios, creado en Cristo Jesús. En lo que a Dios se refiere, tu vida pasada ya no existe; murió en la cruz. Medita constantemente en esa verdad hasta que invada tu conciencia y puedas hacer una realidad la libertad con que Cristo te hizo libre del pecado.
Recibe la justicia que solamente el Cordero de Dios puede darte.
Lectura bíblica: Hebreos 9:11-26
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Cuando sufras persecución, no andes por ahí quejándote. No pierdas tu tiempo sintiendo lástima de ti mismo. A pesar de lo que pueda pasar por tu mente, esa persecución no ha venido porque el diablo encuentra placer en fastidiarte. Ha venido porque te has transformado en una amenaza para él. Y además, ha venido porque has puesto la Palabra en tu corazón, y él sabe que si no consigue quitártela, le ocasionarás más problemas de los que él puede manejar.
Por eso, ¡regocíjate! La persecución significa que estás jugando en las grandes ligas. Quiere decir que el diablo te toma tan en serio, que ha enviado a sus mejores jugadores ¡con la idea de sacarte del juego!
Los jugadores que llegan a las finales de las grandes ligas de fútbol no buscan la forma de no jugar esos partidos, ¿correcto? Ellos no dicen: "¡Mejor sería no estar en esa final! Esos son los jugadores más grandes y experimentados del mundo. Quizás me enferme y no tenga que jugar". ¡No! Ellos anhelan la oportunidad―y dicen: "Ya verán. He luchado toda mi vida para llegar hasta aquí, ¡y ahora les mostraré que soy el mejor!".
Es esa misma actitud la que deberías tener cuando el diablo te desafíe. Debe aceptar ese desafío con gozo, sabiendo que la victoria es tuya. Después de todo, tu Dios es poderoso para sacarte adelante. Él nunca se detiene a preguntarse si tiene los recursos necesarios para solucionar las dificultades que enfrentas. Él sabe que puede destruir cualquier cosa que el diablo envíe en tu contra.
Así que, cuando la persecución venga, confía en Dios y ¡regocíjate de saber que ahora estás jugando en las grandes ligas!
Lectura bíblica: 1 Pedro 4:12-19
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
En este preciso momento de tu vida, tienes en tu interior un tesoro que puede transformar el mundo. Un tesoro que puede cambiar el destino eterno de alguien, llevarlo al cielo, y salvarlo del infierno. Es un tesoro que puede transformar la pobreza en prosperidad, la enfermedad en salud, la tristeza en gozo.
Tú tienes la poderosa Palabra de Dios.
No la guardes solo para ti. ¡Siémbrala dondequiera que vayas! Siémbrala en los corazones de las personas que conoces. Compártela en cada oportunidad que tengas.
Quizás digas: "Pero, ¿no sé cómo?".
Entonces, empieza a aprender. Utiliza como guía estos tres pasos:
Primero: Toma la decisión. Determina que les enseñarás la Palabra a otros, cueste lo que cueste. Decide que esto es lo más importante que harás. Haz un compromiso firme. Una vez que lo hayas hecho, te darás cuenta que lo demás es más fácil.
Segundo: Prepárate. Medita en la Palabra cada día. Deja que el Espíritu Santo ministre tu corazón; eso te ayudará a ministrar mejor a otros y a ser más sensible a la voz del Espíritu Santo. Él te ayudará a saber qué decir en cada situación.
Tercero: Permanece firme en la fe. Una vez que hayas compartido la Palabra con alguien, confíale a Dios los resultados. La Palabra de Dios nunca regresa vacía. Aunque la gente parezca indiferente y sientas que la Palabra no está funcionando, no dejes de creer y confiar. Tu fe mantendrá esa Palabra viva en ellos, y con el tiempo ésta hará su obra transformadora.
Tu tienes, en tu interior, un tesoro que puede transformar el mundo. ¿Qué harás hoy con ese tesoro?
Lectura bíblica: 2 Corintios 4:1-7
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
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