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¿Existe en realidad un propósito divino tras las cosas malas que te suceden? ¿Es posible que tus enfermedades y calamidades sean parte del plan de Dios para tu vida?
Antes de que puedas empezar a recibir la sanidad y el poder liberador de Dios, debes saber la respuesta a esas preguntas y aclarar ese asunto de una vez por todas. Si tienes alguna sospecha de que Dios es la fuente de tus tragedias, entonces no podrás creer que Él pueda librarte de tus dificultades. Tu fe estará paralizada porque pensarás que si evitas esas cosas, estarás oponiéndote a la voluntad de Dios.
Para que puedas recibir todos los beneficios que Dios desea darte, debes estar de acuerdo con que Él es un Dios bueno. Debes creer que la voluntad de Dios para ti es la salud, no la enfermedad; la prosperidad, no la pobreza; la felicidad, no la tristeza―¡el 100% del tiempo! El Salmo 103 es suficiente para demostrarlo. Pero si no es suficiente para convencerte, también hay muchos otros. Por ejemplo, Salmos 136:1: «Alabemos al Señor, porque él es bueno! ¡Su misericordia permanece para siempre!».
Si las tradiciones religiosas te han privado de la bondad de Dios, si te han enseñado que Él permite dificultades en la vida para enseñarte algo, empieza hoy a desechar esas tradiciones y reemplázalas con la verdad. Lee la Biblia y deja que Dios mismo te diga por medio de Su Palabra que Él es el Dios que te sana (Éxodo 15:26). Escudriña las Escrituras y descubre por ti mismo la verdad de que Dios es misericordioso (Salmos 86:5), bondadoso (Jeremías 9:24) y compasivo (Salmos 145:8).
Rechaza las dudas y abre tu corazón para recibir la verdad acerca de tu Padre celestial. Es la única cosa que podrá hacerte verdaderamente libre.
Lectura bíblica: Salmos 89:1-28
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Con frecuencia pensamos que dar nuestra vida por alguien significa morir. Eso es lo que hizo Jesús. Él nos amó tanto que dio Su vida y tomó nuestro lugar en la cruz para que tuviéramos vida.
Pero ahora, Él nos pide que demos nuestra vida de una manera diferente. Nos pide que mostremos nuestro amor hacia los demás no muriendo por ellos, sino viviendo para ellos.
¿Qué significa eso exactamente?
A veces significa emplear nuestro tiempo en oración e intercesión por alguien. Otras veces implica darnos a nosotros mismos con amor y comprensión. Muchas veces significa despojarnos de nuestros deseos egoístas y proveer para las necesidades de otros.
Romanos 15:1 lo explica de esta manera: «Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, en vez de hacer lo que nos agrada».
Cuando das tu vida, estás viviendo para agradar a Dios, no para agradarte a ti mismo; y tu vida está siendo guiada por el amor de Dios. Si el amor te dirige a tu vecino, tú lo sigues. Cuando el amor te llama a interceder por alguien en necesidad, lo haces.
Decídete hoy a dar tu vida, y a escoger la vida de amor. Declara:
"Padre, en el nombre de Jesús, veo en Tu Palabra que estuviste dispuesto a entregarte a Ti mismo en la persona de Tu Hijo a toda la humanidad. Entiendo que como Jesús es el Señor de mi vida, yo también estoy llamado a entregarme a los demás. Hoy decido aceptar ese llamado. Daré de mi tiempo, compartiré de Tu amor, seré fuerte y ayudaré a los débiles. Estoy dispuesto a ser Tu instrumento para que los demás puedan conocer la vida abundante que Tú das. Señor, Tú me has amado con el amor más grande que pueda existir. Ahora considero un privilegio compartir ese amor con los demás. Te lo agradezco, en el nombre de Jesús. Amén".
Lectura bíblica: Gálatas 5:22-26, 6:1-3
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
La mayoría de nosotros tenemos una idea errónea acerca de la paciencia. Pensamos que es algo que nos ayudará a sufrir el fracaso con abnegación, pero según estos versículos, ¡la realidad es que la paciencia nos pondrá en el camino al éxito!
La paciencia, (o el ser constante de manera consistente) es la fuerza gemela de la fe. Ambas trabajan para que las promesas de Dios se cumplan en tu vida.
Por ejemplo, supongamos que necesitas trabajo. Entonces puedes ir a la Palabra y leer que Dios promete suplir lo que necesitas y que Él se deleita en la prosperidad de Sus siervos. Una vez que ves esas verdades, la fe cobra fuerza y empiezas a gritar: "¡Aleluya, tengo el trabajo que necesito!"
Pero ¿qué sucede con esa fe si mañana vas a tres entrevistas de trabajo, y no tienes éxito en ninguna? Ahí es cuando la paciencia debe entrar en acción y debes tomar la decisión de ser constante, actuando como si nada hubiera cambiado.
La verdad es que, si basaste tu confianza en la Palabra de Dios, nada ha cambiado. Lo que la Palabra dice hoy es exactamente lo que decía ayer. Por lo tanto, si pones la paciencia en acción, ¿sabes lo que dirás después de esas tres entrevistas sin éxito? Dirás: ¡Aleluya, tengo el trabajo que necesito!, así como lo habías declarado antes.
Como verás, la fe le abre la puerta a la promesa de Dios, y la paciencia la mantiene abierta hasta que esa promesa se cumple.
¿Tienes enfocada tu fe en alguna promesa de Dios por la cual has estado esperando por algún tiempo? No dejes que la demora te desaliente. Activa la paciencia. La Palabra garantiza que recibirás tu recompensa.
Lectura bíblica: Hebreos 6:10-15
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¡Piensa en ese versículo por un momento! Dios se ha reservado el derecho de revocar, si fuera necesario, la voluntad del gobernante de una nación para que el pueblo del Señor sea gobernado de acuerdo con Su voluntad. Es más, Dios oirá la oración de cualquier gobernante por más impío que éste sea. Si Él oyó la oración del rey Nabucodonosor, créeme, eso quiere decir que Él oirá la oración de cualquier otro gobernante.
Nabucodonosor era el rey de Babilonia. Era un soberano impío de una nación impía. Él había llevado cautivos a muchos de la tierra de Judá, y algunos de ellos habían llegado a ser sirvientes suyos. Entonces Dios comenzó a tratar con él al respecto. Una y otra vez Dios le advirtió que perdería la razón, si no ponía en orden su vida.
Y, efectivamente, la perdió por completo. Nabucodonosor estuvo sin uso de razón por varios años.
Entonces, un día clamó a Dios y Él oyó su clamor. A pesar de que era el rey pagano de una nación pagana, Dios intervino varias veces en la vida de Nabucodonosor y le oyó cuando al fin clamó por ayuda. ¿Por qué? Porque el pueblo de Dios estaba bajo su dominio.
Ese principio puede aplicarse hoy. Si abrimos el camino por medio de la oración, Dios empezará a tratar con nuestros gobernantes.
Si nos humillamos y oramos, Dios hará cesar la injusticia y la corrupción que existen en nuestro país o en cualquier otro país. Dios puede transformar los corazones de todos los que gobiernan para que el pueblo del Señor sea gobernado con justicia.
¡Hoy mismo proponte orar por los que están en autoridad!
Lectura bíblica: Daniel 4:1-37
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
En el nombre de Jesús. Esta frase es más que unas cuantas palabras que decimos para finalizar nuestras oraciones. Todo lo que Dios es y hace, está contenido en el nombre de Jesús. En la versión amplificada de la Biblia, leemos que cuando pedimos en el Nombre de Jesucristo, estamos presentando nuestras peticiones al Padre basados en todo lo que Jesús es. Por esa razón, puedes confiar en que tus peticiones serán concedidas―no porque seas digno, sino porque Jesús es digno.
Es más, el Nombre de Jesús es superior a cualquier otro nombre. En Filipenses 2:9-10, el apóstol Pablo nos dice: «Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra».
A pesar de todo lo que la Palabra de Dios dice acerca del poder del Nombre de Jesús, la mayoría de los creyentes no parecen ponerle demasiada atención. Oran en el Nombre de Jesús, pero luego dicen: "A lo mejor Dios conteste mi oración". No se dan cuenta de que sería suficiente creer que el Nombre de Jesús conlleva toda la influencia necesaria para garantizar que tus oraciones serán contestadas.
Hasta permiten que el lenguaje religioso les prive del poder de usar ese nombre. Yo he oído a muchos creyentes, bien intencionados, terminar su oración con las palabras "por el amor de Jesús". Pero Jesús no dijo que oráramos por Su amor; Él dijo que oráramos en Su nombre.
Yo mismo solía cometer ese error. Una noche estaba orando porque tenía dolor de estómago. "¡Oh, por el amor de Jesús —exclamé— sana mi estómago!"
Después de repetir eso unas cuantas veces, el Señor habló a mi corazón: Espera un momento. ¿A quién le duele el estómago aquí, a ti o a mí?
"A mí", le respondí.
Luego continuó de forma muy clara: En ese caso, ora por el amor de tu estómago, ¡en Mi nombre!
El Nombre de Jesús. Escudriña la Palabra para que en realidad conozcas el poder y la autoridad que tiene ese Nombre, y menciónalo siempre cuando ores. Deja de tener la vaga esperanza de que quizás Dios te conteste y empieza a creer con toda confianza que Él hará que toda situación de tu vida le rinda honor a ese Nombre glorioso.
Lectura bíblica: Juan 16:13-24
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Cuando naciste de nuevo, no naciste a medias, ni fuiste hecho medio justo o un cuarto de justo. Fuiste hecho la justicia de Dios en Cristo Jesús. Tú fuiste hecho un coheredero con Él. Según la concordancia Strong, la palabra coheredero se refiere a una igualdad personal basada en una igualdad de posesión.
Jesús murió en la cruz para darte lo que Él ya poseía, y resucitó para que tú pudieras ser creado de nuevo a Su imagen. Tú eres la victoria del Dios omnipotente. Eres más que vencedor en Cristo Jesús. Tú eres para el Padre todo lo que Jesús es. Juan 17:23 afirma que Dios te ama tanto como ama a Jesús.
Una vez que decidas aceptar ese hecho, tu vida cambiará para siempre. Ya no estarás satisfecho sin hacer nada, y dejarás de quejarte y de desear que las cosas sean diferentes. Querrás ascender a la posición de autoridad que Jesús te ha dado para tomar tu lugar legítimo al lado de Él y así aprender a hacer las cosas como Jesús las hace.
Como pueblo de Dios, somos para Él todo lo que Jesús es.
Si recibes ese mensaje, si te atreves a creerlo, si te atreves a ponerlo en práctica, tu vida será transformada profundamente: te llevará de ¡la religión a la realidad!
Lectura bíblica: Juan 17:16-26
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¡La gracia nos enseña! El Espíritu de gracia instruye nuestro ser interior. Deja que el Espíritu Santo de Dios te aconseje y te enseñe cómo vivir en este mundo.
Si escuchas la voz del mundo, tendrás una mente mundana, lo cual traerá muerte. Pero si sintonizas la voz del Espíritu de gracia, tendrás una mente espiritual, la cual según la Palabra de Dios, es vida y paz. Por eso, cuando el Espíritu de Dios te hable por medio de esa voz suave y apacible en tu corazón, escúchala y obedece. ¡El método de Dios siempre da resultado! Confía en Él y recuerda que Dios siempre está interesado en tu bienestar.
Quizás el Espíritu Santo esté pidiéndote que elimines alguna actividad que está absorbiendo tu tiempo y tu atención. O quizás esté instándote a levantarte un poco más temprano para orar y meditar en la Palabra de Dios. Lo que sea que el Espíritu Santo te esté diciendo que hagas, si lo cumples, te hará más fuerte en la gracia de Dios, y por consiguiente, en la bendición de Dios.
No dudes más. ¡Obedece! Si anhelas un cambio, hazlo.
Lectura bíblica: 1 Corintios 1:3-8
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Comprendes ese versículo? Pablo dijo que todos los que quieran vivir sometidos a Dios, sufrirán persecución. No sólo los súper santos, no sólo los misioneros en tierras hostiles―sino todos.
Si vas a vivir para Dios, enfrentarás persecución en algún momento de tu vida. El diablo se asegurará de eso. No te digo esto para asustarte o deprimirte, sino para que te prepares.
Cuando eres sabio en cuanto a las estrategias del diablo, a él le resulta más difícil usarlas con éxito en contra tuya, buscando que te confundas y te desvíes del camino.
En 2 Corintios 10:4 leemos que: «Las armas con las que luchamos no son las de este mundo, sino las poderosas armas de Dios, capaces de destruir fortalezas». Así que permanece armado y preparado contra los ataques de Satanás, para que cuando vengan esos ataques, no puedan detener tu vida ni te hagan bajar la guardia.
Eso es especialmente importante ahora, porque estamos viviendo en los últimos tiempos. El tiempo del diablo se acorta y él está desesperado. Él hará todo lo posible para frenar a la Iglesia. Pero Jesús dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
Recuerda que cuanto más crezcamos para ser como Jesús y cuanto más la gloria de Dios se revele en nuestra vida, más grande será la amenaza para el reino de Satanás. Jesús declaró: «Regocíjate y alégrate en este tiempo tan maravilloso, anímate y salta de gozo, porque tu recompensa en el cielo es rica, grandiosa, fuerte, intensa y abundante» (Lucas 6:23, AMP).
Por lo tanto, cuando la persecución venga (y no hay duda de que vendrá), alégrate y gózate. Acepta la solución de Jesús y comienza a saltar y alabar a Dios. No hay posibilidad de que la persecución te perjudique si haces eso. Yo lo he hecho y me ha dado resultado.
Lectura bíblica: Hechos 6:1-15
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Será posible vivir libre de temor en este mundo tan peligroso e incierto? ¡Sí, definitivamente es posible! Porque la protección es parte de las promesas de Dios.
Pero no es una promesa para cualquiera, sino para quienes se acogen a la sombra del Señor. Acoger significa habitar o residir habitualmente en un lugar. Acogerse bajo la sombra del Omnipotente significa estar en constante unión con Él, guardando Su Palabra y obedeciendo Su voz. Los que se acogen al Señor, pueden vivir sin temor de lo que el diablo pueda hacer.
Sin embargo, permíteme aclarar algo: La promesa de protección de Dios no garantiza que el diablo te dejará tranquilo. Significa que Dios te dará la salida cada vez que el diablo te ataque.
Si tienes temor de los peligros a tu alrededor, pasa más tiempo en la Palabra y en oración hasta que tu confianza en Dios venza tu temor. Busca al Señor hasta que te acojas bajo la sombra del Omnipotente, y no importa lo peligroso que se torne este mundo, ciertamente Dios te librará.
Lectura bíblica: Salmos 91:1-16
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados
¿Sabes qué es lo que Dios quiere que hagas hoy, más que cualquier otra cosa? Él quiere que tengas comunión con Él.
Tu Padre celestial quiere que camines y hables con Él, que le cuentes las cosas de la vida y que te acerques con toda confianza a Él y seas partícipe de Su naturaleza.
Muchos de nosotros estamos tan ocupados en tratar de agradar a Dios en las cosas que hacemos que olvidamos que nuestro llamado más importante es la comunión con Él.
Así es. Dios anhela que deseemos estar con Él.
Has considerado cómo se sentiría Dios si un día le dijeras: "Padre, hoy realmente no vine a pedirte nada. Ya he orado por mis necesidades y Tu Palabra dice que las suplirás conforme a Tus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Ahora sólo deseo estar contigo. Si hay algo que quisieras decirme, estoy dispuesto a escucharte, y cualquier cosa que vea en Tu Palabra, la pondré en práctica en mi vida".
¿Por qué no le dices eso al Señor hoy mismo? Él está esperando tener comunión contigo.
Lectura bíblica: 1 Juan 1:1-7
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
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