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Una vez alguien dijo que la razón por la cual yo vivía como lo hago es porque tengo una "fe especial". Pero sabes, eso en realidad no es cierto. Yo no tengo una fe especial. Dios me ha dado la misma medida de fe que te ha dado a ti y a todo creyente. La única razón por la cual mi fe parece dar más resultados es porque la pongo en práctica.
Si has estado viviendo a la sombra de una montaña, esperando que Dios te dé cierta clase de fe especial, haz un cambio hoy mismo. Empieza a poner en práctica la medida de fe que ya tienes para remover los obstáculos espirituales, físicos, psicológicos y económicos que Satanás te ha impuesto.
En Romanos 12:3 leemos que Dios le ha dado a cada persona una medida. ¡Créele! Da ese paso de fe, y di: "Padre celestial, te doy gracias porque por la fe en Jesucristo me has hecho partícipe de Tu naturaleza de Tu Espíritu. Estoy muy agradecido por la medida de fe que me ha sido dada como creyente. Hoy tomo la decisión de caminar en esa fe y de ponerla en práctica en mis circunstancias. Me comprometo a vivir según la fe que mueve montañas, pues sé que sin fe es imposible agradarte, Señor" (Hebreos 11:6).
"Al sembrar esta semilla de fe y regarla con Tu Palabra (Romanos 10:17), confío en que crecerá y moverá montañas en mi vida y en la vida de las personas por quienes intercedo".
"Gracias, Padre, porque al hacer esto, nada me será imposible. En el nombre de Jesús, Amén".
Lectura bíblica: Lucas 8:41-56
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Satanás nos ha mantenido con una mentalidad de pobreza por tanto tiempo que es difícil entender cuán intensamente Dios desea prosperarnos―a pesar de que Él nos ha demostrado su deseo de hacerlo una y otra vez.
Por ejemplo, considera a Abraham. Dios lo hizo extremadamente rico. En Génesis 13:2, dice que era rico en ganado, en plata y en oro.
Luego, por supuesto está Salomón. La Biblia dice que él sobrepasó a todos los reyes de la Tierra en riquezas y en sabiduría.
Job, el siervo de Dios, poseía tanta fortuna que era considerado el más respetado de todos los hombres del oriente. Eso fue antes de que Satanás lo hiciera sufrir. Después, Dios lo bendijo con más del doble de lo que Satanás le había quitado.
Ahora, el problema radica en que la mayoría de los creyentes de hoy día se asustan al pensar en la gran abundancia que Dios les dio a esos hombres. Se asustan porque creen que esa clase de riquezas podría destruir sus vidas.
Dios dice: «la prosperidad de los necios los echará a perder» (Proverbios 1:32, RVR1960).
Eso no quiere decir que debes evitar la prosperidad. ¡Eso quiere decir que debes evitar ser un necio!
Te reto a que esta semana leas el libro de Proverbios y descubras lo que Dios dice acerca de las características del hombre necio. Pídele al Espíritu Santo que examine tu corazón. Si ves que te has comportado como los necios en algunas cosas, arrepiéntete y toma la decisión de no volver a caer en esa trampa.
Deja que la Palabra de Dios te inspire a dejar toda la necedad en el pasado y que avive tu fe en tu interior para que pueda salir y recibir aquello que como hijo redimido del Dios viviente, tienes derecho a recibir―no la maldición de la pobreza, sino ¡la bendición de la prosperidad!
Lectura bíblica: Génesis 15:1-6
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
El amor nunca falla. Sin él, nada da resultado; con él, no puede haber fracaso. Cuando vives en amor, no podrás fracasar.
Se requiere de fe para creer que el método del amor nunca fallará. La mente natural no puede comprenderlo porque el hombre natural y el mundo están gobernados por el egoísmo.
Pero cuando practicas el amor por fe y no buscas tus propios intereses, estarás poniendo al Padre celestial a obrar a tu favor. Mientras permanezcas en el amor, Dios Padre buscará tu beneficio. Él se asegurará de que triunfes. Caminar en amor ¡será de gran ventaja para ti!
El amor "ágape" es un poder diferente que te convierte en el amo de toda situación. Ningún arma forjada contra ti prosperará. Nadie tiene el poder de lastimar tus sentimientos porque tú no eres gobernado por tus sentimientos, sino por el amor de Dios.
Ese amor es revolucionario. Si entendiéramos completamente el gran beneficio de vivir en el amor de Dios, seguramente estaríamos compitiendo entre nosotros para ver quién amara más a los demás. Sin duda alguna, cada uno de nosotros sería ganador en esa competencia, porque a decir verdad, el amor es la clave segura para nuestro éxito.
Lectura bíblica: Romanos 12:9-21
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
No centres tu atención en lo que puedes ver en la esfera del mundo físico y natural. Todo lo que percibes es temporal y sujeto a cambio. Así que pon tu fe en el reino invisible y eterno. Las cosas eternas no están sujetas a cambio.
La Palabra de Dios es eterna. En ella hay 7.000 promesas acerca de cualquier situación que puedas enfrentar en la vida. Esas promesas nunca cambiarán, sin importar lo que suceda en este mundo en constante cambio.
No importa lo mal que tu cuerpo se sienta, la Palabra siempre dirá: «…Por sus heridas fueron ustedes sanados» (1 Pedro 2:24). No importa lo mal que luzca tu cuenta bancaria, la Palabra siempre dirá: «Así que mi Dios suplirá todo lo que les falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús» (Filipenses 4:19).
Tú no debes resignarte a la existencia precaria que el mundo te ofrece. Toma lo que la Palabra dice que puedes tener. Enfoca tu atención en las verdades eternas de Dios—no en las cosas que puedes ver—. Después de todo, esas cosas están sujetas a cambio.
Lectura bíblica: 2 Corintios 4:8-18
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Seguro has estado muchas veces en el valle de la decisión, balanceándote precariamente entre la victoria y la derrota. Por un lado, se encuentra la palabra del mundo escrita por Satanás que te dice: "No serás sanado"; por otro, la Palabra de Dios diciendo: "mi Palabra es un sí, y un amén" y «…Por sus heridas fueron ustedes sanados» (1 Pedro 2:24). ¿Quién será el que determine el resultado de todo? Tú lo serás. Tú serás el testigo decisivo.
Recuerdo a un hombre que me pidió que orara por él, y le dije: "La Palabra dice que eres sano". El hombre me interrumpió y dijo: "Sí, yo sé que dice eso, pero tengo este terrible dolor aquí…".
Lo miré a los ojos y le dije otra vez: "La Palabra dice que por la llaga de Jesús fuimos sanados". "Lo sé" —respondió él—, "pero tengo este terrible…".
Sacudí mi cabeza en forma negativa y le dije: "Escúchame, la Palabra dice que estás sano». Se sonrojó y dijo: "Sé lo que dice, pero tengo este…".
Finalmente, se quedó callado y me miró. Él no se había dado cuenta de que estaba dejando que los síntomas físicos fueran su evidencia. No le importaba lo que la Palabra le decía; él sólo creía en lo que podía ver y sentir.
Cuando se tranquilizó, le dije: "Mira, tú quieres que esté de acuerdo contigo y estás enojado porque no lo estoy; pero si lo hago, podrías morir. Ahora bien, si te pones de acuerdo conmigo y con la Biblia, podremos lograr que recibas tu sanidad".
De repente, lo entendió. Sus ojos se iluminaron: "¡Oh, alabado sea Dios! Comprendo lo que quiere decir. Entonces, ¡estoy de acuerdo con la Palabra de Dios!".
Le impuse mis manos, y Dios lo sanó en forma instantánea
¿Puedes verlo? Él recibió la sanidad cuando estuvo de acuerdo con Dios. Pudo haber recibido la sanidad en su habitación, mientras manejaba o en cualquier otro lugar. Pudo haberla recibido en el momento que decidiera ser el testigo decisivo.
Tu parte es orar y confirmar tu testimonio. Si lo haces, Dios te respaldará, y cuando Él te respalda, todo lo demás debe alinearse o quitarse de en medio. Tú eres el testigo decisivo. ¿Cuál será tu decisión?
Lectura bíblica: Mateo 18:15-20© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Satanás utiliza una estrategia muy sutil para controlar nuestra vida. La Biblia la llama lascivia, y significa "apetito descontrolado".
Se ha predicado que la lascivia es inmoralidad extrema; sin embargo, no empieza de esa manera. Al principio, la lascivia comienza con algunos pensamientos que parecen inocentes, pero que luego se multiplican más y más hasta convertirse en pecados de gravedad.
Por ejemplo, una tarde, cuando tenía nueve años, me dejé llevar por el deseo de maldecir. Sabía que no debía hacerlo; sin embargo lo hice. Tenía un pariente que era tan bueno para maldecir al estilo del oeste texano que yo creía que él había inventado las malas palabras. Me sentía curioso y quería experimentar qué se sentía.
Cuando por fin me despojé de toda restricción y empecé a proferir maldiciones, cierto mal ingresó a mi mente, el cual me afectó sobremanera por 20 años. Cierta ley fue activada y, como resultado, mi carne empezó a apoderarse de mí.
No dejes que Satanás se valga de la lascivia para perjudicarte. Decide obedecer, tanto en tu mente como en tu corazón, a Dios en las cosas pequeñas. Podrás evitar grandes fracasos si caminas en el Espíritu de Dios un paso a la vez. Y con el tiempo, alcanzarás mayores y mejores victorias.
Lectura bíblica: Efesios 4:22-31
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Grandes cosas suceden cuando confiesas continuamente la misericordia de Dios. La fe crece en tu interior. Esa realidad de que Dios te ama empieza a manifestarse por medio de tu espíritu. Es más, honras a tu Padre cuando confías en Su Palabra, cuando magnificas Su amor y Su misericordia, cuando hablas de Su bondad y Su benignidad, y cuando das testimonio de que Él es un Padre amoroso que hace sólo el bien. Dios es bendecido cuando lo alabas por ser Él el gran Dios del universo que quiere bendecirte y que dio a Su Hijo a causa de Su gran amor por el mundo. David era un hombre conforme al corazón de Dios y sabía cómo alabar al Señor. No es hasta que tienes la Palabra De Dios morando en ti ricamente que puedes declarar desde tu propio espíritu salmos y alabanzas. Utiliza las alabanzas de David para magnificar al Señor. Decláralas o cántalas en voz alta al Padre. Si pones las palabras de Dios continuamente en tus labios, empezarás a sentir la emoción y el gozo de saber que Dios es "rico en misericordia" por el gran amor con que nos amó. Tu fe se remontará a nuevas alturas. ¡Tu Padre será bendecido!, y tú también lo serás.
Lectura bíblica: Salmos 89:1-18
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
La compasión. Eso es lo que la gente necesita más que cualquier otra cosa en este mundo. Necesitan que alguien llegue a ellos con la compasión de Dios.
La compasión es un anhelo profundo que responde a las necesidades de las personas. Es un término mucho más profundo que la lástima. La lástima no hace nada, sólo siente pena por las personas, pero la compasión tiene que hacer algo por ellas.
Dios se mueve por la compasión, y la vida de Jesús en la Tierra fue un ejemplo vivo de esa compasión en acción. La compasión fue el móvil de todo el ministerio de Jesús. Lo movió a multiplicar los panes y los peces, a sanar a los enfermos, a echar fuera a los demonios, a resucitar a los muertos y hasta morir en la Cruz. Esa misma compasión es la que Él desea manifestar por medio de tu vida.
Es algo maravilloso, ¿no es cierto?
Es asombroso darnos cuenta de que somos el único cuerpo que Jesús tiene ahora en la Tierra. Su sanidad tiene que fluir a través de nuestras manos y nuestra fe. Su compasión debe movernos para dar al hambriento, echar fuera demonios y poner en libertad a los cautivos.
"Pero, hermano Copeland, yo no tengo esa clase de compasión".
Sí, la tienes. Si el Espíritu de Dios mora en tu vida, la tienes, porque ¡Él es esa clase de amor! Lo único que necesitas hacer es ponerla en acción.
¿Cómo? Así como lo hizo Jesús cuando estuvo en el mundo: por medio de la oración y la comunión con el Padre. Estudia los Evangelios y nota cuánto tiempo Jesús pasó a solas con el Padre. Ese tiempo puso en acción la compasión de Dios dentro de Él, hizo que sintiera lo que Dios siente por el sufrimiento de la humanidad y lo conmovió tanto que siempre que se encontraba con una necesidad, la satisfacía por medio del poder de Dios.
Sigue Su ejemplo. Dedica tiempo a la comunión con el Padre. Medita en la compasión de Dios hasta que surja con intensidad en tu interior. Estimúlala hasta que el deseo de ver a otros libres llegue a ser una prioridad en tu manera de pensar.
Jesús te ha enviado para alcanzar y tocar a este mundo sediento de Su amor con Su compasión.
Si tú no lo haces, ¿quién lo hará?
Lectura bíblica: Marcos 6:32-46
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Antes me preocupaba la idea de tomar decisiones por Dios. Temía dar el paso de fe y decir que iba a hacer algo nuevo que Él me había mostrado. ¿Y si sale mal?, pensaba para mis adentros. Tenía tanto temor de fracasar que pasaba semanas sin tomar ninguna decisión. Por fin, un día entendí que no era mi poder el que lo haría de todas formas. Sin embargo, se necesitaba mi decisión para que Dios entrara en escena. Una vez que decidí hacerlo y con un compromiso total, ¡Dios me respaldó!
Lo que aprendí es una verdad de la Palabra de Dios que, si le prestas atención, revolucionará tu vida. Esta verdad conlleva una gran responsabilidad, pero es algo maravilloso de conocer.
Aquí está: Dios le otorgó a los hombres el derecho, el privilegio y el poder de decidir. Por ejemplo, tú tienes el derecho de decidir dónde pasarás la eternidad… y Dios respaldará tu decisión.
Dios puede hacer cualquier cosa por ti, menos decidir. Él ya nos dio el poder, nos dio Su nombre, nos proporcionó la Sangre de Jesús, nos concedió Su reino y nos ha hecho aptos para participar de la herencia de los santos en luz (Colosenses 1:12).
Pero no nos obligará a aceptar esa herencia. Tarde o temprano, tendremos que tomar la decisión de recibirla o rechazarla.
Ahora, la parte interesante es la siguiente: cuando tú tomas esa decisión, Dios te respaldará incondicionalmente con Su poder. Una vez que hayas tomado la decisión de nacer de nuevo, no hay demonio en el infierno que pueda impedírtelo. Lo único que debes hacer, es decidir.
Decídete ahora mismo. Declara tu decisión para que se haga conforme a tus palabras.
¿Está Dios llevándote por un rumbo diferente? ¿Está guiándote a dar un nuevo paso de fe en cuanto a la sanidad, la prosperidad o el ministerio? No dejes que el temor te lo impida.
Lectura bíblica: Romanos 4:13-21
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Sabías por qué la Palabra de Dios y las órdenes que Dios le da a tu espíritu no son molestas ni intransigentes? ¡Porque todo lo que Él le dice es para tu bien y para tu victoria!
Dios sabe lo que necesitas para vivir en victoria en este mundo lleno de maldad. De hecho, Él es el único que lo sabe. La gente de este mundo no puede decirte cómo vivir victoriosamente, pues no lo saben. Pero Dios sí. Él puede hacer que las cosas salgan bien aun en medio de las tinieblas, y si seguimos las instrucciones, los mandamientos y los preceptos de Su Palabra, nosotros también podremos hacer que las cosas salgan bien.
Permíteme mostrarte un ejemplo. Un mandamiento que Dios nos dio es el de amarnos y perdonarnos unos a otros, así como Él nos ha amado y perdonado. Este mandamiento no es intransigente porque es la clave de nuestra libertad. Si tú caminas en el amor que ha sido derramado en tu corazón, tendrás gozo cada día. Pero si no caminas en el mandamiento del amor, ¡cualquiera podrá quitarte ese gozo antes de la hora del almuerzo! Dios lo sabe. Por eso, Él nos dio ese mandamiento de amor y perdón, pues el amor produce resultados. Sin amor no habrá ningún gozo, y el gozo del Señor es nuestra fortaleza.
No te disgustes por las enseñanzas de Dios. No consideres los caminos de Dios como una carga para tu vida, sino que regocíjate en ellos. ¡Recíbelos con alegría y deja que te guíen por todo el camino, hacia la victoria!
Lectura bíblica: 1 Juan 5:1-5
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
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