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19 de Septiembre
Kenneth
Una palabra acerca de los ángeles
«Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos» Salmos 91:11
Es hora de aclarar las cosas. Los ángeles no son algo sólo para niños. No son niños gorditos con cabello rubio, con arcos y flechas en sus manos. Los ángeles son guerreros gigantes y fornidos. Son seres reales. Son poderosos. Si eres un creyente, entonces ellos son parte esencial de tu vida.
En la Biblia encontramos ejemplos de lo que los ángeles pueden hacer. Uno de ellos es cuando el pueblo de Israel huyó del ejército de Faraón, y en la Biblia leemos que de repente las ruedas de los carros de los egipcios se atascaron. Simplemente dejaron de rodar.
¿Quiénes crees que causaron eso? ¡Los ángeles, por supuesto!
Y ellos no se han jubilado. Siguen tan activos hoy como lo han estado siempre.
Hace años, en una de las guerras más importantes de la nación de Israel, el enemigo tenía los cañones apuntando hacia las ciudades israelitas. Esos cañones eran lo mejor que la tecnología ofrecía en esa época. Tenían un alcance mínimo de 30 kilómetros y estaban equipados con miras electrónicas muy precisas. Pero sucedió algo muy extraño. Cada vez que disparaban los cañones contra los israelitas, disparaban demasiado lejos o demasiado cortos del blanco. Sabemos que los cañones no estaban descalibrados, porque luego los israelitas los capturaron y los usaron para disparar contra el enemigo, dando en el blanco.
¿Qué sucedió? Fueron los ángeles, ¿quién más?
Amigo, éste no es un cuento de hadas, sino un ejemplo real de la participación de los ángeles en la vida del pueblo de Dios. Y si tú eres hijo de Dios, tienes derecho a esperar que los ángeles hagan lo mismo por ti.
Por lo tanto, permanece a la expectativa. Di: "Gracias, Padre celestial, por encomendarme al cuidado de Tus ángeles para que me guarden en todos mis caminos". Una vez que hayas dicho esas palabras de fe, permanece firme. No temas. No dudes. Se paciente y sigue creyendo. Verás la salvación del Señor.
Lectura bíblica: Hechos 12:1-17
18 de Septiembre
Kenneth
¿Por qué te creó Dios?
«Así que, lo que hemos visto y oído [por nosotros mismos] es lo que les anunciamos a ustedes, para que también ustedes se den cuenta y disfruten de una comunión como colaboradores y partícipes con nosotros. Porque [esta] comunión que tenemos [la cual es una marca distintiva de los cristianos] es con el Padre y con su Hijo Jesucristo (el Mesías)»
1 Juan 1:3, AMP
El hombre en realidad es un ser especial. Ha sido hecho a la imagen de Dios, y ha sido creado para tener comunión con el Señor.
Hay gente que cree que Dios hizo al hombre para tener a alguien a quien controlar. Pero Dios no es un controlador. Él es amor, y el amor necesita darse a alguien. Por eso, Dios creó al hombre: para poder darle Su amor.
El Señor pudo haber dado Su amor a los ángeles, y lo hizo. Pero entregar Su amor a los ángeles no fue suficiente. ¿Por qué? Porque los ángeles no están hechos a Su imagen.
Tú haces lo mismo. Por ejemplo, digamos que tienes un perrito en tu casa. Puedes entretenerte con ese animalito, pero con el tiempo llega ese momento en que deseas hablar con alguien; llega el momento en que necesitas establecer comunicación a tu propio nivel.
Tú actúas así porque fuiste creado a la imagen de Dios. Así es Él. Dios desea tener comunión con alguien como Él.
Atrévete a creer que eres realmente especial, único en la creación, hecho por Dios a Su imagen. Atrévete a recibir el amor de Dios, ¡y a corresponder a ese amor!
Lectura bíblica: Génesis 1:26-31
17 de Septiembre
Gloria
Se valiente
«Pero tienes qué esforzarte y ser muy valiente. Pon mucho cuidado y actúa de acuerdo con las leyes que te dio mi siervo Moisés. Nunca te apartes de ellas, ni a la derecha ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todo lo que emprendas»
Josué 1:7
La vida de fe exige ser valiente. La mayoría de los creyentes no se dan cuenta de ello, ¡pero ésa es la verdad! Se necesita ser valiente para levantarse contra la enfermedad y declararse sano por las llagas de Jesucristo. Se necesita ser valiente para esperar la prosperidad cuando uno deposita la última moneda en la ofrenda y la pobreza está tocando a la puerta. Habrán días en que preferirás aislarte de todo y esconderte antes que dar otro paso de fe contra el diablo. Pero no puedes darte ese lujo. La batalla de la fe no se pelea una vez y luego se olvida. Si quieres continuar viviendo en victoria deberás seguir peleando la batalla de la fe una y otra vez.
No hay otra manera de hacerlo. Claro, algunos creyentes siempre tratan de encontrar un camino alternativo. Piensa por ejemplo en los israelitas. Ellos pensaron que cuando cruzaran el mar Rojo ya no tendrían más batallas. Por eso, cuando oyeron el informe acerca de los gigantes que vivían en la Tierra Prometida, decidieron que no podrían enfrentar la batalla. Su valor se desvaneció. Como consecuencia, tomaron un desvío de 40 años por el desierto.
Pero ¿sabes qué? Los israelitas no pudieron evitar la batalla. Cuando llegó el tiempo para que la siguiente generación entrara en la Tierra Prometida, los gigantes aún estaban allí. Sin embargo, esa vez los israelitas se armaron de valor para enfrentarlos. ¿De dónde les vino ese valor? De la Palabra de Dios.
Josué, su líder, había seguido las instrucciones del Señor y había guardado esa Palabra en su mente y en su corazón, de día y de noche. Josué había meditado en ella y nunca olvidó que Dios estaba de su lado.
Si vas a pelear la buena batalla de la fe hasta el final, deberás hacer exactamente lo que hizo Josué. Tendrás que extraer continuamente valor de la Palabra de Dios. Así que, decídete a hacerlo. Sumérgete en la Palabra y deja que ella te transforme de cobarde a vencedor. Luego, marcha a la batalla y mata a los gigantes en tu tierra.
Lectura bíblica: Josué 1
16 de Septiembre
Kenneth
Ejerce tu derecho a votar
«Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad» 1 Timoteo 2:1-2
Es un mandamiento el que oremos por nuestra nación y nuestros gobernantes. Pero una vez que hayamos orado, Dios espera que actuemos. Las elecciones son muy importantes para el futuro de los Estados Unidos de América y de tu país. Nuestra nación se encuentra en medio de un derramamiento espiritual, y es de vital importancia que sean elegidos los mejores candidatos. Debemos esforzarnos por que así sea.
No esperes hasta que el tiempo de la elección se acerque para empezar a buscar a Dios, y así decidir por quién votarás. Empieza orando hoy mismo para que las noticias y otras voces no te influyan, ni te aparten del Espíritu de Dios. Ora para que no te dejes llevar por tu reacción natural a las ideas publicitarias representadas con grandes artimañas.
Comienza orando hoy mismo —todos los días, y en cada oración— por las elecciones futuras, ya sean a nivel local o nacional. Luego agradece al Espíritu de Dios por la sabiduría para saber por quién votar. Agradécele también para saber qué decir y cuándo decirlo cuando te encuentres con otras personas. Finalmente agradece la sabiduría para hablar acerca de Jesucristo y para declarar que ésta será una administración ordenada, guiada y habitada por el mismo Dios.
Así que haz lo necesario para votar. Prepara la documentación necesaria para votar con antelación. Ora. Vota. Y luego, haz que tu voz sea escuchada mediante el poder del Dios viviente.
Lectura bíblica: 1 Timoteo 2:1-8
15 de Septiembre
Gloria
¿Cómo está tu mantenimiento espiritual?
«Pero las preocupaciones de este mundo, el engaño de las riquezas, y la codicia por otras cosas, entran en ellos y ahogan la palabra, por lo que ésta no llega a dar fruto».
Marcos 4:19
¿Sabías que las cosas que parecen inofensivas en la vida diaria pueden ahogar tu vida espiritual, si así se lo permites?
Una amiga me comentó que un día el Señor le dijo en oración que esta nación había llegado a ser una nación de personas de mantenimiento. "Ustedes tienen tantas cosas a las que tienen que mantener" —le dijo—. "Tienen que mantener su casa, su automóvil, su patio, sus máquinas, su pelo...".
Eso es cierto. Puedes llegar a ser una persona que le da mantenimiento a tantas cosas de esta vida que no te quedará tiempo para darle mantenimiento a tu espíritu.
Cuando te encuentres en esa situación, es hora de simplificar tu vida. Yo misma he tenido que aprender a hacerlo. Cuando pienso en algo que creo que necesito, no sólo tomo en cuenta el precio en dólares y centavos, sino también el tiempo que me llevará darle mantenimiento y el efecto que tendrá en mi vida espiritual.
La Segunda carta de Timoteo 2:4 nos dice que no debemos enredarnos en los negocios de la vida. Hay una cosa que he aprendido en los últimos 42 años: nada es tan importante como estar en oración y en la Palabra con el Padre celestial. Nada en lo absoluto es más importante que eso en mi vida.
Lectura bíblica: Marcos 4:18-24
14 de Septiembre
Recibe la corrección
«No reprendas al blasfemo, y no te aborrecerá; corrige al sabio, y te amará. Dale al sabio, y se hará más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber»
Proverbios 9:8-9
Hay una cosa que puedes hacer que acelerará tu crecimiento espiritual más que cualquier otra cosa: Aprende a recibir la corrección que viene del Espíritu de Dios y de otros creyentes.
Son muy pocos los creyentes que aceptan la corrección. Cuando el pastor predica sobre algo que ellos ya saben o de algún área de su vida que ya le han rendido al Señor, creen que él es una gran persona. Les cae bien porque los hace sentirse bien. Pero en el momento en que el pastor empieza a predicar de algo que ellos no están cumpliendo, entonces se ofenden.
Dios dice que eso es necedad. En Proverbios 1:7, Él dice que solamente los insensatos rechazan o desprecian la corrección.
Así que no seas como ellos. Cuando el pastor o cualquier otra persona del Cuerpo de Cristo, tenga unas palabras de corrección para ti, recíbelas con agradecimiento. Aprecia a quienes comparten la sabiduría de Dios contigo. Cuando alguien te haga ver que estás equivocado en algo, en lugar de reaccionar contra esa persona, examínate y di: "¿Es eso cierto? ¿Está eso de acuerdo con la Palabra? ¿Necesito hacer un cambio?".
Si la respuesta a esas preguntas es afirmativa, entonces haz los cambios necesarios para enderezar tu vida.
Sé que no es fácil. A nadie le gusta ser corregido. Pero aún así, si decides que recibirás la corrección y que estás dispuesto a aprender, podrás continuar y crecer más rápido en las cosas espirituales.
Alguien dijo: "Si crees que ya sabes todo, en realidad no sabes nada". Recuerda eso la próxima vez que alguien te corrija. Ama a esa persona y agradécele por acelerar tu progreso espiritual. Si lo haces, avanzarás poco a poco.
Lectura bíblica: Proverbios 3:11-24
13 de Septiembre
Kenneth
La verdadera intercesión
«Buscó a alguien, y se asombró al ver que nadie intervenía»
Isaías 59:16
Cuando alguien nos hiere, nuestra reacción humana natural es la de vengarnos y esperar que Dios castigue a esa persona de algún u otro modo. Pero ése no es el método de Dios.
Lo comprobé cuando les robaron a unos parientes míos. Yo estaba orando y tratando de comprender la situación. "Señor" —empecé a decir—, "¿por qué permitiste que sucediera? ¿Por qué no golpeaste a ese ladrón en la cabeza cuando estaban robándoles?"
De pronto, Dios me permitió ver con los ojos espirituales, más allá de lo natural.
Cuando lo hice, supe la respuesta a mi pregunta casi tan rápido como la había hecho: fue a causa de Su misericordia. Dios tiene mucha, mucha misericordia; no sólo para mí y mi familia, sino también para los ladrones.
Piensa en eso la próxima vez que alguien te haga daño. En lugar de pedirle a Dios que golpee a esa persona en la cabeza, como yo lo pedí, considera el hecho de que es posible que la abuela de esa persona esté orando por ella para que sea salva. Detente y recuerda que Dios amó tanto a esa persona, que murió por ella, y lo que desea es perdonarla—no castigarla.
Así que, en lugar de orar en contra de esa persona, ora por ella, uniéndote en oración con la abuela (o quién quiera que sea que esté orando por ella). Pídele al Señor que tenga misericordia de su vida. Oponte al diablo e intercede por esa persona. Ésa es la verdadera intercesión, la cual dejará perplejas y en una confusión total a las fuerzas de las tinieblas, y éstas no tendrán defensa alguna contra ese tipo de oración.
El Señor está buscando creyentes que se atrevan y se comprometan a ser esa clase de intercesores. Atrévete tú a ser uno de ellos. Cuando te sientas tentado a golpear a alguien, ¿por qué mejor no te atreves a transformar la vida de esa persona?
Lectura bíblica: Lucas 6:27-36
12 de Septiembre
Kenneth
Cambia la imagen
«Porque con esa esperanza fuimos salvados. Pero la esperanza que se ve, ya no es esperanza, porque ¿quién espera lo que ya está viendo? Pero si lo que esperamos es algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo con paciencia»
Romanos 8:24-25
Según el libro de Romanos, la esperanza es ver algo que no se puede ver. ¿Y cómo se logra eso? Mirando con los ojos espirituales las promesas de Dios contenidas en Su Palabra hasta formar la imagen que queremos.
Por ejemplo, una de las cosas más difíciles que hice fue enfrentar el hecho de que la imagen interna que tenía de mí mismo era la de una persona gorda. No importaba cuánto yo tratara de cambiar, la imagen seguía en mi mente. Siempre estaba siguiendo dietas especiales. Debo haber perdido (y recobrado) cientos de kilos a través de los años.
Por último, tuve que admitir que mientras siguiera viéndome a mí mismo como alguien gordo, mi figura externa seguiría siendo igual a mi imagen interna. Recuerda que la fe es la que cambia las cosas, pero si no hay una imagen interna de esperanza, la fe no puede hacer nada.
Fue entonces cuando decidí ayunar por siete días. Busqué en mi Biblia todos los pasajes que hablaran acerca de la alimentación, y encontré muchos. Medité en cada uno de esos pasajes y oré en el Espíritu durante siete días.
¿Qué estaba tratando de lograr con ello? Estaba formándome una imagen interna diferente.
Esto no es algo que podrás hacer de la noche a la mañana, pues lleva tiempo, especialmente si has tenido por muchos años la imagen interna que estás tratando de cambiar.
Sin embargo, puedes hacerlo. Ve a la Palabra de Dios y empieza hoy a cambiar la imagen que tienes de ti mismo, transformándola en una imagen de esperanza. Como un arquitecto, cambia los planos en tu corazón, ¡y tu fe edificará sobre ellos!
Lectura bíblica: Romanos 4:16-21
11 de Septiembre
Gloria
No te preocupes
«El Señor anula los planes de las naciones; frustra las maquinaciones de los pueblos»
Salmos 33:10
Quizás estés atravesando dificultades que han sido causadas por personas que han querido hacerte daño. Tal vez estén tratando de destruir tu negocio, tu hogar, tus hijos o tu matrimonio. Si es así, tengo palabras de ánimo para ti. Según Salmos 33:10, Dios hará nulo los planes de esas personas y frustrará sus maquinaciones. ¡El consejo de los impíos será frustrado, pero el consejo de Jehová permanece para siempre!
Recuerda que si Dios es tu fortaleza en el tiempo de la angustia, nadie podrá vencerte. Por más poderosos que se vean en lo natural tus enemigos, tú siempre tienes asegurada la victoria porque estás confiando en el Señor. Quizás tus enemigos piensen que tienen cierta ventaja sobre ti; pero como Dios está de tu lado, eso te da toda la ventaja que necesitas.
Descansa seguro y confiado, tú triunfarás sobre ese problema en su totalidad. Mientras tanto, concentra tu atención en el Señor, y los pensamientos del corazón de Dios inundarán continuamente tu corazón: «Cuando el justo habla, imparte sabiduría; con su lengua proclama la justicia. En su corazón habita la ley de su Dios; por eso sus pies nunca resbalan» (Salmos 37:30-31). El consejo de Dios te dará estabilidad cuando todo a tu alrededor esté temblando. Las malas noticias no podrán quitarte la paz porque los pensamientos de Dios se levantarán y reprenderán las malas noticias para que no echen raíces en tu corazón.
No te preocupes por los éxitos temporales de los que causan problemas. En lugar de eso: «Fíjate en quienes son íntegros y justos: Hay un final venturoso para la gente pacífica» (Salmos 37:37).
Lectura bíblica: Salmo 33:1-10
10 de Septiembre
Gloria
La voz apacible del espíritu
«La unción que ustedes recibieron de él permanece en ustedes, y no tienen necesidad de que nadie les enseñe. Así como la unción misma les enseña todas las cosas, y es verdadera y no falsa, permanezcan en él, tal y como él les ha enseñado».
1 Juan 2:27
¿Alguna vez has notado que ya sabes algunas cosas, aun antes de saber lo que la Palabra de Dios dice acerca de ellas? Eso ocurre porque el Espíritu Santo está en tu interior, enseñándote la verdad. Él habla a tu espíritu, y tu espíritu transmite a tu mente Sus susurros. Repentinamente, tienes un nuevo pensamiento: "Debo perdonar a esa persona" o "necesito dejar de decir esas cosas desagradables".
A medida que te haces más consciente del Espíritu de Dios en tu vida diaria, serás más rápido y estarás más dispuesto a obedecerle. Realmente adquirirás el hábito de permitirle al Espíritu de verdad que te revele la voluntad de Dios. Y créeme, ése es un hábito que Dios quiere que adquieras.
Una de las primeras cosas que el Espíritu me dijo, cuando empecé a escuchar sus consejos, fue que dedicara más tiempo a la oración. Obedecí esa recomendación y empecé a sentir la necesidad de dedicar al menos una hora diaria a esa tarea. Después de que empecé a hacerlo, Él me lo reveló en Su Palabra (Mateo 26:41).
Desde entonces, me comunico con creyentes de todas partes del mundo que tienen el mismo sentir. Por todas partes, los creyentes están siendo aconsejados por el Espíritu de Dios a orar más.
Dios derramó de Su Espíritu Santo en todos, no sólo sobre algunos cristianos especiales. Y si aprendemos a ser sensibles a Su voz, ¡Él nos guiará a toda verdad!
Piensa en lo diferente que sería tu vida si conocieras la verdad de Dios respecto a ¡cada situación! ¿No te motiva eso a querer oír siempre los consejos del Espíritu? ¿No despierta eso en ti el interés de estar al tanto de lo que Dios dice?
Empieza a afinar tu oído a la voz apacible del Espíritu de Dios en tu interior. Hónralo y recibe con agrado Sus instrucciones para tus asuntos cotidianos. Él está dispuesto a hablarte. Pon atención a Sus consejos y obedécele con prontitud.
Lectura bíblica: Juan 15:1-15
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