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Vivir en un hogar lleno del amor y de la paz de Dios es casi como vivir en el cielo aquí en la Tierra. Todos sabemos que eso es cierto, y anhelamos vivir en esa clase de hogar. Sin embargo, una y otra vez decepcionamos a nuestras familias, pues nos reservamos nuestras palabras más bondadosas y nuestras sonrisas más compradoras para quienes no viven en nuestra casa.
¿Alguna vez te has preguntado por qué es así?
La respuesta es más simple de lo que imaginas. En términos espirituales, tu familia se encuentra bajo ataque. Tu familia no sólo es uno de Sus regalos más valiosos, sino que cuando está funcionando en armonía, es uno de Sus recursos más poderosos. Satanás lo sabe, y sin importar si tú lo ves de esa manera, está dispuesto a destruirla.
El plan de batalla de Satanás es simple. Él hará todo lo posible para crear división en tu casa. Incitará los sentimientos de autocompasión y los celos. Instigará a guardar rencor y alimentará la amargura. Su propósito siempre es el mismo: dividir y destruir tu hogar.
Cuando en el pueblo de Dios hay armonía, los milagros comienzan a suceder. Esa armonía crea un ambiente propicio para que el poder sobrenatural de Dios obre milagros y fluya libremente. Por eso Satanás siempre está tentándonos para que destruyamos ese ambiente de armonía, para que nos enojemos unos con otros y estropeemos las cosas. Con demasiada frecuencia caemos en sus maquinaciones, sólo porque no nos percatamos de lo perjudicial que es la contienda. Pero basta con mirar cuidadosamente la Palabra de Dios para resolver ese problema. Santiago 3:16 nos dice que: «…donde hay envidias y rivalidades, allí hay confusión y toda clase de mal».
No abras la puerta de tu casa dándote "el lujo" de permitir disputas en tu familia.
Detén la destrucción antes de que empiece. Aférrate a la Palabra de Dios, y descubre lo que ella dice acerca del poder de la unidad. Deja de mirar a tu familia desde tu propia perspectiva limitada y empieza a verla como Dios la ve―¡como una fuente de poder! De esa manera no te verás arrastrado hacia una contienda cada vez que se caldeen los ánimos en tu casa.
Determina ahora mismo que no permitirás que el diablo tome a tu familia. Al contrario, ora por ella, apóyala, ámala. Únelos a todos para que puedan disfrutar de un pedacito de cielo, aquí en la Tierra.
Lectura bíblica: Colosenses 3:12-25
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Lo admito, es difícil entusiasmarse cuando uno atraviesa por pruebas y dificultades. Pero, ¿podrías entusiasmarte si todas tus necesidades fueran suplidas, sin que te falte nada? Bueno, según la Palabra de Dios, si aprendes a ser paciente en las pruebas y dificultades, estarás en la mejor posición para que eso se cumpla en tu vida.
La paciencia no es lo que te imaginas. La paciencia no significa que debe contentarte con el segundo lugar, ni significa que debes soportar humildemente mientras el diablo hace lo que quiere contigo.
No, la paciencia es una palabra con poder. Esta palabra en el Nuevo Testamento traducida del griego original significa literalmente: "Ser constante todo el tiempo, o ser de la misma forma todo el tiempo sin importar lo que pase".
Para entender el poder que ese significado conlleva, hay que recordar que la paciencia es uno de los grandes atributos de Dios. La Biblia dice que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Piensa en eso por unos instantes. La persona que permaneces constante ante toda adversidad es una persona con mucho poder, ¿no es cierto? Sin duda, Dios tiene todo ese poder.
¿Pero sabes qué? ¡Tú también lo tienes!
Por el poder del Espíritu Santo que vive en ti, tú puedes ser el mismo en forma constante a pesar de lo que suceda. Si pones tu confianza en la Palabra de Dios y dejas que la paciencia haga su obra, sin importar lo que suceda, nunca tendrás que aceptar nada distinto a la victoria.
Ahora, ese sí que es motivo para entusiasmarse.
Lectura bíblica: 2 Timoteo 3:10-17
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Si pudiera darte un regalo en esta Navidad, te daría la Palabra de Dios. Preferiría darte eso que un millón de dólares. Tú puedes malgastar un millón de dólares de forma muy rápida; en cambio, la verdad de la Palabra de Dios permanece para siempre. Además, podrá sacarte de situaciones en las que un millón de dólares no podría hacer nada por ti.
Kenneth y yo somos personas sencillas y comunes. Pero el día en que nos aferramos a la Palabra de Dios, nos aferramos a algo muy fuera de lo común, lo cual transformó cada área de nuestra vida.
Nada de lo que nos ha sucedido ha sido por nuestra causa. Todo lo que ha pasado ha sido por la Palabra de Dios. En realidad, ni siquiera tengo que conocerte para decirte que si obedeces la Palabra de Dios de todo corazón y no temes cuál sea la voluntad de Dios para tu vida, serás feliz y prosperado más de lo que puedas imaginarte.
Por supuesto que, si lo haces, es posible que te tilden de extremista. La gente dice eso de nosotros todo el tiempo, pero no nos importa. En realidad, somos extremistas. Y si pones tu fe en la Palabra de Dios, también lo serás. Extremadamente saludable. Extremadamente próspero. Extremadamente bendecido. ¡Feliz Navidad!
Lectura bíblica: Salmos 119:56-65
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Un pacto de gracia. Eso es lo que nosotros tenemos con el Dios todopoderoso. Si en realidad entendieras la importancia de este pacto, nunca más serías el mismo.
¿De qué se trata exactamente ese pacto de gracia? Es una relación de favor que te da acceso al poder de otra persona.
Una ilustración del pacto de gracia es el pacto que los miembros de las antiguas familias sicilianas tenían con el "padrino" de la "familia".
En ese clan, una persona en una situación de desventaja podía pedirle al padrino un favor. El padrino decía: «Te concederé este favor y a cambio te pediré otro. Llegado el momento oportuno, te haré saber cuál será ese favor».
Una vez que el padrino decía esas palabras, la persona en desventaja se llenaba de emoción. De repente, sabía que se había quitado un gran peso de encima. Si alguien trataba de causarle problemas, ese alguien tendría que entenderse con el padrino, quien ejercía todo el poder. La actitud de la persona en desventaja cambiaba por completo; salía de la presencia del jefe de la familia con la confianza plena de que no tenía de qué preocuparse. Ya no se veía a sí mismo en su mente pequeño y sin poder. Había obtenido favor (o gracia) con el poderoso.
Esa persona se iba pensando: "Todo está arreglado. Sólo debo cumplir lo que el padrino me pida―y él sabe que no tengo nada; así que cualquier cosa que me pida que haga, él proveerá los medios para hacerlo".
Eso es gracia: la voluntad de Dios para establecer un pacto de sangre con nosotros mediante el cual nos da todo lo que Él tiene a cambio de todo lo que nosotros tenemos.
Él tomó nuestro pecado para entregarnos a cambio Su justicia. Tomó nuestras enfermedades para darnos Su salud. Él tomó nuestra pobreza para suplir todo lo que necesitamos conforme a Sus riquezas en gloria. Siempre que Dios nos pide que hagamos algo, Él pone a nuestro alcance todo lo que necesitamos para hacerlo.
El gran Jehová, el Dios del cielo y de la Tierra, es nuestro Padre Dios. ¿Comprendes lo que eso significa? Si estás cubierto por la sangre de Jesús, has sido hecho un hijo de pacto del Ser más poderoso del universo.
¡Atrévete a ocupar tu lugar en la familia!
Lectura bíblica: Lucas 4:14-21
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
La Preparación. Cuando se trata de la lucha espiritual, esta es una palabra que debes tener muy presente. Pero la mayoría de los creyentes no le prestan mucha atención. Es decir, no se preparan por adelantado. Pierden el tiempo en otras cosas y cuando el diablo hace su jugada, se ponen en alerta y tratan de resistirlo con la Palabra… y por lo general, fracasan.
Yo hacía lo mismo, hasta que el Señor me enseñó lo contrario. Acostumbraba a esperar hasta antes del inicio de las campañas para orar. Cuando Satanás nos atacaba por un lado, yo lo confrontaba en esa área. Luego él nos atacaba en otro frente, y yo lo contraatacaba ahí.
Pero un día, el Señor me mostró que al esperar hasta el último momento para prepararme, le estaba dando tiempo a Satanás para reagrupar sus fuerzas en mi contra. Por consiguiente, yo estaba perdiendo muchas de mis batallas. Entonces el Señor me dijo algo que jamás olvidaré: Si hubieran expulsado a Al Capone de Chicago cuando sólo era un don nadie, no hubieran tenido un problema tan grande con él más adelante. Pero como esperaron hasta que llegara a ser un delincuente de primera clase que contaba con muchos aliados, tuvieron que reunir a todo un ejército para poder derrotarlo.
Cuando oí eso, me propuse que nunca más me volverían a tomar desprevenido. Empecé a orar por las campañas con semanas de anticipación, para establecer el trasfondo espiritual de las mismas antes de que éstas se iniciaran. En lugar de dejar que Satanás atrincherara sus fuerzas, lo echaba fuera antes de que pudiera levantar alguna fortaleza. Cuando empecé a ponerlo en práctica, alcanzamos más victorias de las que habíamos obtenido antes.
No dejes que el diablo te sorprenda con la guardia baja. ¡Prepárate! Empieza desde hoy a orar y a hablar la Palabra de fe sobre tu familia, tu trabajo y tu iglesia. Prepárate para proclamar el evangelio de la paz. Entonces, si Satanás te causa problemas, estarás bien preparado para sacarlo corriendo de la ciudad.
Lectura bíblica: 1 Samuel 17:12-51
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Será posible disfrutar de una Navidad feliz, aun cuando estés cargado de presión extrema? Sí, se puede, y no tienes que irte a otro lugar para tenerla. No importa cuán grandes o pequeños sean los problemas por los que estés atravesando, puedes gozar de la mejor y más maravillosa temporada navideña que hayas tenido en tu vida —libre de preocupaciones—. Y puedes empezar a disfrutarla ahora mismo.
Como creyente, quizás conozcas el versículo bíblico que dice que no hay que estar preocupado por nada. Pero, ¿en realidad lo has tomado en serio como para aplicarlo a tu vida? Es muy probable que no lo hayas hecho, porque aún no has llegado a darte cuenta del peligro que representan esos afanes y que son parte de la estrategia del diablo en tu contra.
Así es, la preocupación es una de las principales armas del enemigo. Si el diablo logra que te afanes, se valdrá de las presiones económicas, las presiones familiares y las presiones de tu agenda—que son parte "normal" de la vida cotidiana—, para que te agobien y te lleven a más problemas de los que puedas imaginarte.
La ciencia médica ha descubierto que la gran mayoría de la gente hospitalizada en los Estados Unidos padece de enfermedades causadas por la preocupación y la tensión. Sin embargo, a pesar de esa realidad, hay muchos creyentes que se afanan sin siquiera darse cuenta de ello. Se preocupan porque son muy pequeños o muy flacos, o por alguna otra cosa. Se afanan por esto y lo otro, sin darse cuenta de que han estado pecando.
"¿Pecando, hermano Copeland?"
¡Sí! Para el creyente nacido de nuevo, lleno del Espíritu y que posee una Biblia, preocuparse es un pecado. Por lo tanto, aunque envíes tarde tus tarjetas navideñas y 45 personas estén llegando tarde a la cena de Navidad, no te afanes.
Mejor haz lo que la Biblia dice: Ora, presenta tus peticiones a Dios… y alábalo por la respuesta. Luego, recibirás paz.
Así que disfruta de una verdadera y muy Feliz Navidad, ¡totalmente libre de preocupaciones!
Lectura bíblica: Mateo 6:24-34
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Estás preparado para hacerle frente a alguna crisis? No esperes hasta que la crisis te tome por sorpresa para saber si lo estás. Prepárate ahora mismo.
Eso fue lo que una pareja de colaboradores hizo. Estaban enfrentando una situación que hubiera aterrorizado a cualquiera. Pero cuando la crisis los golpeó, sus corazones estaban tan afirmados en la Palabra de Dios que su reacción inmediata fue actuar en fe, no en pánico.
Lo que más me impresionó cuando oí su testimonio fue una expresión que repitieron varias veces:
"Si no depositas, no puedes hacer retiros".
Lo que ellos querían decir es que si no te tomas el tiempo para depositar la Palabra en el corazón, ésta no estará allí más tarde cuando la necesites. Terminarás lleno de dudas y en crisis, en lugar de con fe y el poder que necesitas para salir adelante. Una situación como la que enfrentó esta pareja podría ser fatal.
Esta pareja tenía un niño de dos años que había sufrido una caída, en la cual se había fracturado el cráneo y lesionado seriamente el cuello. Como resultado, no sentía ni los brazos ni las piernas, y no podía moverse. A pesar de tener que llevarlo a la sala de emergencias, ellos se sintieron inundados de una paz inmensa. En lugar de lamentarse y llenarse de temor, se pusieron a orar con fe, diciendo: "Por las heridas de Jesús, nuestro hijo es sano".
Efectivamente, en pocas horas, el niño fue restaurado por completo. Aun las radiografías comprobaron que había ocurrido un milagro.
La moraleja de esta historia es la siguiente: la victoria no se obtuvo con la desaparición de las lesiones del cuerpo de ese niño, sino durante los días, las semanas y los meses previos, cuando sus padres estaban oyendo mensajes, estudiando la Palabra y orando en el Espíritu. La victoria se obtuvo porque ellos habían invertido tiempo para edificarse en la Palabra; al llegar la crisis, pudieron estar firmes.
¡Ahora es el momento para edificar un fundamento firme como la roca! No esperes hasta enfrentar alguna crisis. Deposita la Palabra en abundancia en tu corazón ahora, para que cuando la necesites, ésta fluya con poder.
Recuerda: "Si no depositas, no puedes hacer retiros".
¡Empieza hoy mismo a efectuar esos valiosos depósitos!
Lectura bíblica: Salmo 112
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Quizás en este momento estés a punto de tomar una decisión muy importante… Un cambio en el trabajo, en la iglesia o en tu vida personal. Sabes que necesitas consejo divino y has estado esperando con ansiedad que Él te diga algo.
Si ésa es tu situación, ¡no pierdas la calma! Para ser guiado por el Señor no es necesario pasar por un proceso largo que sólo "los profesionales" espirituales llegan a dominar.
Yo descubrí eso hace años cuando era una recién convertida. Quería vivir de una forma que fuera agradable a Dios, pero no sabía cómo tomar decisiones que estuvieran de acuerdo con Su voluntad.
Entonces, un día mientras estudiaba la Biblia, descubrí Proverbios 16:3. De inmediato me aferré a este versículo y empecé a aplicarlo a mi vida, y ahora puedo decirte por experiencia propia que ¡funciona!
También funcionará para ti si pones en práctica lo que dice ese versículo. Encomienda sin reservas tus obras y tus caminos al Señor; entrégaselas por completo. Entonces, Él empezará a ajustar tus pensamientos para que sean como los de Él, y en algún momento sabrás lo que debes hacer. Por supuesto, la fe está envuelta en el proceso. Uno de los requisitos es la confianza en Dios, y no podrás tenerla sin alimentarte de la Palabra. Luego, cuanto más encomiendes al Señor tus obras y cuanto más confíes en Él, te será más fácil y tendrás más confianza en tu habilidad de escuchar. Empieza ahora mismo con cualquier problema que te esté agobiando. Ora y ponlo en las manos del Señor. En otras palabras, cuando ores, cree que recibirás. Deja de preocuparte y empieza a creer.
Aprende a vivir de esta manera, y no importa si has sido cristiano por 30 minutos o por 30 años, ¡tus pensamientos serán afirmados y tus obras saldrán bien!
Lectura bíblica: Salmos 37:1-7
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Alguna vez te has preguntado por qué le está tomando tanto tiempo al Señor poner las cosas en orden en la vida de la Iglesia o en tu propia vida?
Si te has preguntado eso, déjame decirte algo que aprendí hace algunos años: no es el Señor quien se atrasa, ¡sino nosotros!
No es culpa de Dios que la Iglesia todavía tenga manchas y arrugas como tampoco es culpa de Dios que no estemos viviendo en victoria total. Él es el gran "YO SOY" y está siempre dispuesto a oírnos. Somos nosotros los que nos quedamos siempre cortos.
Podemos comparar eso con la recepción de una radio. Si uno no sintoniza la frecuencia exacta, no podrá oír la emisora. No es culpa de la estación, pues las señales están siendo emitidas. Lo que ocurre es que uno no ha sintonizado la frecuencia correcta.
Eso mismo nos pasa a nosotros. No hemos sintonizado nuestro espíritu lo suficiente como para que reciba la voz del Espíritu de Dios. Sí, de vez en cuando recibimos algunas cosas, pero por lo general hacemos que la señal se desvanezca; no sintonizamos de una forma constante la frecuencia de Dios.
¿Cómo puedes ajustar tu sintonía espiritual?
Orando en el Espíritu. La oración en otras lenguas es el método más rápido y eficaz que conozco para sintonizar la frecuencia de Dios. Pues, en lugar de orar tus propios pensamientos y planes, estarás orando los de Dios.
La Biblia dice que cuando oras en lenguas le hablas misterios a Dios. En el espíritu estás mencionando partes del plan de Dios que ni siquiera entiendes con tu mente. Por la unción del Espíritu Santo, estás orando según la perfecta voluntad de Dios.
Dios sabe cómo librar a Su pueblo y cómo convertirnos en la Iglesia gloriosa sin mancha ni arruga. Él tiene un plan que funciona. Y si nos conectamos con ese plan y comenzamos a liberarlo en la Tierra por medio de la oración en el Espíritu, orando conforme a Su voluntad y no según la nuestra, nuestra era presente llegará muy pronto a su fin. Si todos sintonizamos nuestra mente y nuestro corazón con lo que Dios está haciendo, habrá una explosión del poder de Dios que transformará este mundo.
Comienza a ajustar tu sintonizador espiritual hoy mismo. Invierte una hora orando en otras lenguas. Pon tu espíritu en la longitud de onda de Dios y mira cuán rápido las manchas y las arrugas comienzan a desaparecer de tu vida.
Lectura bíblica: 1 Corintios 14:1-19
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
La Navidad es una época muy importante del año. Es la temporada cuando el mundo entero oye el mensaje del nacimiento de Jesús y la gente se vuelve más bondadosa. Es el tiempo perfecto para sembrar semillas de amor en la vida de las personas que encontramos en el camino.
Esas semillas a veces pueden adquirir la forma de una palabra amable a alguien en medio del bullicio y el trajín de las compras. Otras veces, pueden tomar la forma de una oportunidad de orar por alguien y ministrarle. Pero no importa dónde te encuentres, debes estar preparado para aprovechar cualquier oportunidad para ayudar a los demás.
Yo he tenido experiencias asombrosas después de entregar unos cuantos dólares a alguien en necesidad. En el momento de entregar ese dinero, les digo: "Este dinero es del Señor Jesucristo. Yo le sirvo a Él y Él me ha dicho que te ayude".
Es asombroso ver cómo la gente está más dispuesta a oír cuando uno dice las cosas con amor. Mucha gente nunca ha conocido a nadie que de verdad les muestre interés ni amor. En esta temporada navideña, se esa clase de persona para con los demás. Difunde el mensaje de paz que es posible en Jesucristo, y el de Su buena voluntad para con los hombres.
¡Quién sabe cuántas de esas semillas echen raíces un día y hagan entrar a alguien en el glorioso reino de Dios!
Lectura bíblica: Lucas 2:1-20
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
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