6 DE SEPTIEMBRE
Mateo 12:24-26
Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?
Jesucristo nos une.
Divide y vencerás. Es una afirmación clara y contundente.
Pero, ¿Es realmente cierto?
Indudablemente si.
Vemos la unidad como un principio básico en el ejército o en la policía, o incluso de los miembros de un rescate, pero eso se aplica a todos los aspectos de la vida. Desde la familia o el trabajo, hasta el terreno espiritual.
Una familia dividida por rencores, una iglesia fragmentada por contiendas, o un corazón dividido entre servir a Dios y al mundo, tarde o temprano se derrumba. Necesitamos la unidad para permanecer firmes.y avanzar.
Es ahí donde el enemigo de nuestra alma, siembra discordia, pleito, murmuración y cosas similares a estas que nos paralizan y bloquean.
¿A qué nos llama Jesucristo?
A actuar con poder, a luchar por mantener la unidad y a seguir adelante. No seamos engañados y trabajemos en ello conscientemente y no solo de palabra.
Efesios 4:1-6 dice: "Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos"
¿Lo crees?
¿Estas haciendo todo lo necesario para que esto sea así?
Recuerda que esto se aplica a todos los aspectos de la vida y tenemos que esforzarnos en ello.
¿Estás promoviendo la unidad en tu familia, iglesia y en tus relaciones o te están ganando la batalla?
¿Hay divisiones en tu corazón que te piden impedir servir a Dios con entrega total?
Dios puede restaurar la armonía y fortalecer de nuevo aquello que estaba roto, pero tenemos que trabajar en ello activamente.
Ponte menos a la obra y gana la batalla. Recuerda que la unidad trae poder, fuerza en la debilidad, bendición y avance en la voluntad de Dios.
¿A qué estas dispuesto a renunciar para mantener la unidad?
Oración: Ven delante de Dios y pídele que te ayude a vivir en unidad con Él y con los hermanos. Pídele también ser un miembro activo de paz y conciliación y que guarde tu corazón del enfrentamiento con aquellos que te rodean.
¡Que su Espíritu Santo gobierne tus pensamientos y acciones, para que Dios sea glorificado en todo! Dios te bendiga. ¡Que tengas un buen día! Amén. DTA