El certamen llega a su fin en una edición marcada por la falta de estrellas, el alto contenido político y anticapitalista de muchas de sus películas en competición y por la reivindicación feminista
El certamen llega a su fin en una edición marcada por la falta de estrellas, el alto contenido político y anticapitalista de muchas de sus películas en competición y por la reivindicación feminista