Sigue brillando,
«Estrella Solitaria»
La Sociedad de Misiones Extranjeras
de la Iglesia Bautista de los EE UU con-
sideró cuatro veces cerrar la misión en
Telugu, en la India, porque no había fruto.
La tercera vez que se consideró cerrar
la misión alguien la llamó «La misión
Estrella Solitaria». La frase quedó graba-
da en la mente del Dr. F. Smith, autor del
himno nacional norteamericano, que asis-
tía como delegado a la reunión. Aquella
noche escribió un poema sobre la misión.
Las primeras cuatro líneas eran:
Sigue brillando, «Estrella Solitaria» de
oriente
En la lóbrega noche, a la mañana
Llenará el cielo su fulgor esplendente.
Sigue brillando, y del peregrino
Iluminará la senda.
Cuando leyó el poema a la mañana si-
guiente, el auditorio lloró conmovido y
los delegados votaron unánimemente el
sostén económico de la misión.
Siete años más tarde, en 1862, el mi-
sionero Lyman Jewett volvió a los Esta-
dos Unidos para pedir más dinero y ayuda
personal. Dijo que sólo había treinta cris-
tianos bautizados entre los telugus. De
nuevo la sociedad se planteó la clausura
de la misión, pero Lyman Jewett declaró:
Ustedes la pueden abandonar, pero
yo no lo haré.
El secretario de la sociedad le res-
pondió:
-Si usted decide volver, enviaremos a
alguien con usted para que le pueda
enterrar.
Un topógrafo de Iowa volvió con el
misionero a Telugu. Se dieron cuenta de
que el sistema rígido de castas hacía casi
imposible la divulgación del Evangelio
entre el millón de personas del distrito e
impedía que se establecieran iglesias con
miembros de castas distintas.
Pero poco a poco aumentó el número
de convertidos y éstos hicieron obra entre
los suyos. En 1875 vino una gran sequía
y el hambre se apoderó de la región.
Clough ayudó a los ingleses a construir
un canal de irrigación en el territorio.
Millares de telugus trabajaron en el pro-
yecto, y entre ellos los predicadores nati-
vos que se habían convertido.
Durante los dos años de hambre mu-
rieron millares de telugus, pero otros tan-
tos se hicieron creyentes y pidieron ser
bautizados. Clough insistió en que debían
esperarse para hacerlo a que acabara el
hambre. No quería conversiones «fáci-
les», «cristianos de arroz».
El 3 de julio de 1878 los bautismos
empezaron con seis pastores bautizando
en turnos. En dos días se bautizaron unas
3.536 personas. En el año 1882 la iglesia
de Telugu tenía 20.000 miembros.
La fe y la constancia habían sido pre-
miadas. El fulgor de la misión «Estrella
Solitaria» se veía por todo el «cielo de
oriente».