
Sign up to save your podcasts
Or


Alexa Harcourt sólo ve a su amante, Guy de Rochemont, de vez en cuando. Él la manda llamar y hace que la lleven en limusina y jet privado a alguna villa italiana o a una mansión en Mónaco para reunirse con ella. Pero Alexa sabe que nunca llegará a ocupar un puesto estable en la vida de él.
El nombre de Guy es sinónimo de riqueza y poder... y ha llegado el momento de que se case. Una mujer de su familia lejana ocupará su cama a partir de entonces. Pero Alexa es la única mujer a la que Guy quiere. Y el respeto que le debe no le permite prestarse a seguir siendo su amante...
Él era el hombre perfecto para hacer aflorar de nuevo a la verdadera Lucía Acosta.
Lucía Acosta, juerguista y alegre, era la chica a la que todo el mundo quería invitar a sus fiestas. Además, con su exótico aspecto sudamericano atraía a todos los hombres.
Ocultando un terrible secreto, Lucía, más pálida e introvertida que nunca, había pasado de ser la reina de las pistas de baile a ser la mujer que las limpiaba. Justo en ese momento, un fantasma de su pasado hizo acto de presencia…
¡Luke Forster reconocería aquellas curvas en cualquier sitio porque había crecido hipnotizado por ellas! Lucía siempre había sido intocable para él porque era la hermana pequeña de su mejor amigo.
Su única esperanza era el griego... y las condiciones abrasadoras que los unían.
Tessa Anastakos tenía todas las de perder después de una relación desastrosa que la había arruinado. Tenía que salvar la empresa familiar y la respuesta a todas sus oraciones podría ser el hombre del que había huido hacía años. Eso, si él aceptaba su disparatada petición de matrimonio.
La pasión entre Tessa y el magnate Alexandros Zacharidis no estaba apagada ni mucho menos. Aun así, él, antes de aceptar el escandaloso trato, tenía ciertas condiciones. La primera, que sería un matrimonio de verdad. La segunda, que quería un heredero.
Él quería enseñarle lo abrasadora que podía llegar a ser una noche en el desierto…
El futuro de la mina de diamantes de Skavanga estaba en peligro. Britt Skavanga necesitaba una inyección de capital cuanto antes, y un misterioso inversor árabe conocido como Emir estaba dispuesto a dársela…
Britt viajaría al reino de Kareshi, situado en pleno desierto, para enfrentarse a su arrogante benefactor. Si ella llevaba los fríos diamantes del Ártico en la sangre, entonces la fina arena de esa tierra baldía corría por las venas del jeque Sharif al Kareshi.
El negocio inacabado del multimillonario: reconquistar su matrimonio.
La recién casada Delphi se hundió en la desesperación cuando el magnate que se había ganado su corazón tras un apasionado idilio empezó a estar más interesado en su trabajo que en ella. Había roto muchas de sus promesas y, al final, se hartó él.
Sin embargo, Omar Al Majid tenía otras intenciones. La convenció de que volviera con él a Dubai, donde tuvieron que afrontar la verdad: que su matrimonio era un espejismo. Y él único culpable era él, obsesionado como estaba con crear un imperio mediático.
Si Omar quería reconquistar el amor de Delphi, no tendría más remedio que cambiar de actitud y reimaginar toda su relación.
Zara Kingston había acudido a la ciudad de Zaddara en busca de justicia; para enfrentarse al hombre que le había destrozado la infancia. Cuando aquel misterioso desconocido la protegió de una fuerte tormenta de arena, Zara descubrió que el desierto escondía maravillosos tesoros...
Pero entonces se impuso la realidad y Zara supo que el hombre al que tanto deseaba no era otro que el jeque Shanin… ¡el mismo que le había robado la felicidad!
Escapó de la boda…
¡Pero no consiguió escapar de su atracción!
La fría educación del príncipe Leo aseguraba que el amor no estuviera a su alcance. Por eso no lo dudó antes de aceptar el matrimonio de conveniencia que su familia siempre había deseado. Hasta que la princesa Violetta desapareció el día de la boda…
Para Violetta, someterse a un hombre era inaceptable, aunque ese hombre la encendiera con una sola mirada. Pero cuando Leo la encontró, y acabaron atrapados juntos, descubrió que no era el enemigo que ella había pensado. Su independencia seguía siendo innegociable. Pero una unión temporal podría resultar mucho más agradable de lo que Violetta se hubiera imaginado jamás.
No es oro todo lo que reluce
A sus treinta y cinco años, Bella era una experta en diamantes, pero le seguía faltando uno en el dedo anular de la mano izquierda. Al menos su negocio de joyería era un éxito, y tenía un nuevo cliente muy interesante: nada menos que William Cameron, duque de Hawksley. Will era alto, moreno y tan atractivo que a Bella le resultaba difícil concentrarse en las joyas que él le había llevado. Lo más sorprendente de todo era que entre ellos había una química muy especial… y urgente, que les hizo perder por completo el control en el asiento trasero del coche de William. Tal vez fuera siendo hora de que Bella se arriesgara en el amor…
El corazón de Imogen corría mucho más peligro del que ella pensaba...
Se ha visto a la famosa Imogen Christie muy arrimada al guapo empresario Jack Taylor. Señorita Christie, ¿le parece una actitud inteligente? Todos sabemos lo que le pasó con su último novio... ¡ahora está prometido a su mejor amiga!
Teniendo en cuenta la fama de playboy de Jack, resultaría sorprendente que duraran más de una noche. Pero los periodistas les habían visto por Londres la noche anterior y la mañana siguiente, todo un récord para Jack, así que tal vez él tuviera que añadir una nueva palabra a su vocabulario: «relación».
Nessa debía apelar al buen corazón del famoso millonario Luc Barbier para poder defender la inocencia de su hermano. ¡Pero Luc era el hombre más despiadado que ella había conocido en su vida! Su única opción era permanecer como rehén hasta que la deuda contraída por Paddy estuviera saldada. Sin embargo, cuando ambos sucumbieron a la poderosa atracción que los envolvía, ella comprendió que su inocencia era el precio que pagaría por su romance.
From the publisher's feed
Narraciones románticas