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Más de 50 años después del histórico alunizaje del Apollo 11 en 1969, aún persiste la llamada “conspiración lunar”, que sostiene que la llegada del ser humano a la Luna fue un montaje. Esta teoría comenzó a difundirse en 1976 con el libro "We Never Went to the Moon" de Bill Kaysing, y se apoya en supuestas anomalías de las imágenes de las misiones, como la bandera que parece moverse o la ausencia de estrellas en las fotografías.
Sin embargo, tal y como analiza este lunes en el espacio Pasaporte al Universo de Más de Uno Valencia Paco Catalá, miembro de la Asociación Valenciana de Astronomía (AVA), estas afirmaciones tienen explicaciones científicas sencillas. La bandera se movía por las vibraciones al colocar el mástil y por la barra horizontal que la mantenía extendida, no por el viento, ya que en la Luna no hay atmósfera. Las estrellas no aparecen en las fotos porque las cámaras estaban configuradas para captar la superficie lunar iluminada por el Sol, lo que impedía registrar objetos mucho más débiles como las estrellas.
Otras pruebasAdemás, tal y como explica el experto, existen numerosas evidencias de que el ser humano sí llegó a la Luna: los retroreflectores láser instalados allí, que todavía se usan para medir la distancia entre la Tierra y la Luna; los más de 380 kilos de rocas lunares traídos por las misiones; y el seguimiento independiente de las naves por observatorios de distintos países.
Seis misiones y doce astronautasEntre 1969 y 1972, seis misiones del programa Apollo lograron alunizar y doce astronautas caminaron sobre la superficie lunar, mientras que el programa Artemis pretende llevar de nuevo a la humanidad al satélite en los próximos años.
La presencia de influencers en la alfombra roja de los Premios Goya ha desatado un intenso debate dentro del sector cinematográfico español. Todo comenzó con un vídeo viral de Yolanda Ramos en el que lamentaba que muchos profesionales del cine se quedaran “en casa, en pijama” mientras creadores de contenido ocupaban espacios tradicionalmente reservados a la industria.
A sus críticas se sumaron actrices como Dafne Fernández y Norma Ruiz, que cuestionan que el número de seguidores en redes sociales se haya convertido en una especie de “entrada” a la fiesta del cine español. Entre los reproches más repetidos están la falta de vínculo real con el cine, el “postureo” frente al apoyo real a las salas y la sensación de que la alfombra roja se ha convertido más en un escaparate de moda que en un espacio para celebrar el trabajo cinematográfico.
Qué dicen los "influencers"Frente a estas críticas, algunos creadores de contenido —como Lola Lolita— defienden que su presencia aporta visibilidad a la gala entre audiencias jóvenes que no consumen medios tradicionales, ayudando a que el evento sea más viral y alcance nuevos públicos. Las marcas que patrocinan la alfombra roja también respaldan esta estrategia, argumentando que la presencia de influencers forma parte de la evolución natural de la comunicación en la industria cultural.
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