El Museo de las Aves de México presenta:
Ave-citas “Conocer para Valorar y Conservar
Hay aves que no solo se observan, sino que se escuchan a la distancia, como si el paisaje mismo hablara.
Así es el Aguatero Bengalí, un ave que se distribuye en África, Asia, Madagascar y cuyo comportamiento vocal resulta tan sorprendente como inconfundible. En esta especie, es la hembra quien lleva la voz principal.
Al caer la tarde, emite un sonido profundo, metálico y prolongado, muy parecido al soplido humano sobre una botella. Un llamado tan potente que puede escucharse amás de un kilómetro de distancia.
Este ulular anuncia presencia, marca territorio y acompaña el ritmo del atardecer. Aunque suele escucharse al anochecer, durante la época de reproducción puede sonar a cualquier hora del día y también en plena noche, en intervalos constantes, como un pulso del entorno.
La mayoría de estos llamados se emiten desde el suelo, aunque en ocasiones la hembra los lanza en vuelos bajos, rozando la tierra.
Los machos del Aguatero Bengalí son mucho más discretos. Vocalizan poco y solo cuando es necesario, para defender el nido o cuidar a las crías.
Escuchar al Aguatero Bengalí es descubrir que en la naturaleza el sonido también es una forma de vida, comunicación y protección. Y que, cuando aprendemos a escuchar, el paisaje siempre tiene algo que contarnos.
Ave-citas “Conocer para Valorar y Conservar”
Museo de las Aves de México Hidalgo y Bolívar, ZonaCentro en Saltillo, Coahuila