No hay nada más bello que saber que detrás de ti no hay nada más, así como detrás de la verdad ya no cabe espacio para ninguna cosa. Si queremos ser un reflejo de nuestro señor, debemos de ser completamente translúcidos para que al momento que nos vean actuar, hablar y reaccionar, no seamos nosotros lo que la gente vea, sea a nuestro señor a través de nosotros.