Cuando el apóstol Pablo quiere ilustrar la realidad del corazón natural con relación al pecado, usa la palabra "esclavitud". Somos esclavos antes de venir a Cristo.
Muchas personas viven con la falsa confianza de que cuando den su último suspiro, Dios los estará esperando con los brazos abiertos y los aceptará tal como son. Nada está más lejos de la verdad.
Pablo usa en Romanos 4:9-12 la cronología de la vida de Abraham para probar su argumento. Dios justifica por la fe sola tanto a judíos como a gentiles.
El apóstol Pablo en su magistral epístola a los romanos emplea tres capítulos completos, del tres al cinco para exponer por qué la salvación es algo que Dios da a los seres humanos como un don, por gracia y por medio de la fe.
En los últimos años la sociedad ha experimentado un aumento significativo de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo culminando con la aprobación del matrimonio homosexual en muchas naciones.
Todos anhelan justicia; los niños desde temprana edad reclaman cuando perciben que algo es injusto, muchas veces sin entender qué significa la justicia.
El evangelio que Pablo predicaba y que encontramos en en todo el Nuevo Testamento es el mismo evangelio que comenzó a ser revelado en el huerto del Edén.