Es momento de ser sensibles a la voz del Señor el nos está llamando, y muchas veces vienen pruebas y batallas porque el quiere que prestemos atención un día estar a la mesa con él.
Es momento de quitar todo afán, turbación e incredulidad de nuestras vidas, para que la palabra de fruto, tengamos paz y así entrar a la tierra prometida. Dio te bendiga.
No son mis palabras son de parte de Dios para tu vida, cada semana habrá un mensaje nuevo donde, por medio de mi voz, el Señor hablara a tu vida. Dispón tu corazón.