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Hoy hablaremos sobre Bitcoin, enmarcándolo en el tema de redes informáticas como el primer medio de pagos global y público como red P2P independiente de cualquier estado.
Desde que aparecen las primeras redes y se va conformando internet vemos cómo la información va construyendo un mundo más global que nos ha permitido interactuar desde cualquier parte del mundo. Internet y sus redes, construidos a base de protocolos como el famoso TCP/IP, nos han permitido intercambiar toda clase de archivos, pero no es hasta 2009 cuando entra en escena el primer protocolo descentralizado que permite el intercambio de valor.
Si enviamos un PDF a un amigo, ambos tendremos una copia exacta de este PDF. Sin embargo, gracias a la tecnología de Bitcoin, si nosotros enviamos un Bitcoin, dejaremos de tener automáticamente este Bitcoin. ¿Interesante, verdad?
Pero, ¿cómo funciona todo esto y qué importancia tiene para nosotros como futuros policías?
Según nos dice la Wikipedia, Bitcoin es una moneda digital descentralizada y un sistema de pago sin banco central o administrador único, o lo que es lo mismo, es un sistema público que nadie puede controlar.
Bitcoin es un libro general contable distribuido entre miles de nodos que verifican los cambios aplicados en el libro (transacciones) y que ganan también recompensas por su trabajo.
La criptomoneda fue concebida en el año 2008 por una persona o grupo de personas bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, cuya identidad concreta se desconoce.
Este sistema de pago se basa en una red de nodos distribuidos por todo el mundo y una única cuenta contable.
Para entender bien cómo esta invención rompe con todo lo establecido hasta ahora debemos entender un poco cómo funciona el sistema económico mundial. ¿Os suenan el trueque, el oro, el papel moneda, el patrón oro, la Reserva Federal de EEUU, el Banco Central Europeo, el foro de Davos, el Foro Económico Mundial…? Todo esto está relacionado.
En este caso primero nos remontamos al trueque como medio de comercio, el oro y los metales, como abstracción filosófica para simplificar los intercambios y finalmente a la creación de las monedas (y más tarde de los billetes).
Llegados al punto de los billetes, debemos comprender que previamente, hace años, estos estaban respaldados por una pequeña cantidad de oro guardada en la reserva, de tal modo que el billete era una representación en papel barato del mismo oro, lo cual facilitaba el comercio.
Con la pérdida del patrón oro, monedas como el Dólar o el Euro, deben su impresión únicamente al poder de la Reserva Federal o del Banco Central Europeo respectivamente. Esto implica que si la política de estos órganos centrales es imprimir dinero, aumentarán la inflación, y si aumentan los tipos de interés, aumentarán el valor del dinero.
El bitcoin, al aparecer, busca es quitarle el poder a estos órganos centrales, que deciden por todos nosotros si crear o no más dinero en el mercado, lo cual es un impuesto encubierto al que todos nos enfrentamos por la inflación.
La tecnología blockchain, también llamada Cadena de Bloques, nace de la mano de su primera aplicación de uso: Bitcoin. Es una tecnología que crea una base de datos que necesita el consenso de la red para poder ser alterada.
En la práctica ha permitido, gracias a la criptografía asimétrica y las funciones de resumen o hash, la implementación de un registro contable distribuido que permite soportar y garantizar la seguridad de dinero digital.
En contra de lo que la mayoría de nosotros podamos pensar en un principio, nadie almacena Bitcoin en ningún lugar. Ni en un pen, ni un disco duro…
Lo único que podemos almacenar son las claves para acceder a nuestro registro de Bitcoin y poder leer el balance, así como transferir Bitcoin a otra cuenta.
Para tener cuenta de Bitcoin deberemos crear una mediante una Wallet (es gratuito), recibiremos unos códigos semilla que serán vitales y deberemos guardar. Gracias a esta Wallet, que hay de varios tipos, tendremos la llave para nuestra cuenta, que está en la nube.
Por tanto, no almacenamos nunca Bitcoin, simplemente tenemos acceso al mismo.
Las cuentas son anónimas, por lo que en realidad, no poseemos Bitcoin, sino que tenemos acceso (o no) al mismo.
La tecnología blockchain tiene muchos otros usos aparte de crear una red de pagos, ya que permite generar infraestructuras increíbles. Algunos de ellos son los siguientes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Bitcoin
https://es.wikipedia.org/wiki/Cadena_de_bloques
La entrada Bitcoin y tecnología blockchain se publicó primero en OPN Policía Nacional.
By oposicionespolicianacional.comHoy hablaremos sobre Bitcoin, enmarcándolo en el tema de redes informáticas como el primer medio de pagos global y público como red P2P independiente de cualquier estado.
Desde que aparecen las primeras redes y se va conformando internet vemos cómo la información va construyendo un mundo más global que nos ha permitido interactuar desde cualquier parte del mundo. Internet y sus redes, construidos a base de protocolos como el famoso TCP/IP, nos han permitido intercambiar toda clase de archivos, pero no es hasta 2009 cuando entra en escena el primer protocolo descentralizado que permite el intercambio de valor.
Si enviamos un PDF a un amigo, ambos tendremos una copia exacta de este PDF. Sin embargo, gracias a la tecnología de Bitcoin, si nosotros enviamos un Bitcoin, dejaremos de tener automáticamente este Bitcoin. ¿Interesante, verdad?
Pero, ¿cómo funciona todo esto y qué importancia tiene para nosotros como futuros policías?
Según nos dice la Wikipedia, Bitcoin es una moneda digital descentralizada y un sistema de pago sin banco central o administrador único, o lo que es lo mismo, es un sistema público que nadie puede controlar.
Bitcoin es un libro general contable distribuido entre miles de nodos que verifican los cambios aplicados en el libro (transacciones) y que ganan también recompensas por su trabajo.
La criptomoneda fue concebida en el año 2008 por una persona o grupo de personas bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, cuya identidad concreta se desconoce.
Este sistema de pago se basa en una red de nodos distribuidos por todo el mundo y una única cuenta contable.
Para entender bien cómo esta invención rompe con todo lo establecido hasta ahora debemos entender un poco cómo funciona el sistema económico mundial. ¿Os suenan el trueque, el oro, el papel moneda, el patrón oro, la Reserva Federal de EEUU, el Banco Central Europeo, el foro de Davos, el Foro Económico Mundial…? Todo esto está relacionado.
En este caso primero nos remontamos al trueque como medio de comercio, el oro y los metales, como abstracción filosófica para simplificar los intercambios y finalmente a la creación de las monedas (y más tarde de los billetes).
Llegados al punto de los billetes, debemos comprender que previamente, hace años, estos estaban respaldados por una pequeña cantidad de oro guardada en la reserva, de tal modo que el billete era una representación en papel barato del mismo oro, lo cual facilitaba el comercio.
Con la pérdida del patrón oro, monedas como el Dólar o el Euro, deben su impresión únicamente al poder de la Reserva Federal o del Banco Central Europeo respectivamente. Esto implica que si la política de estos órganos centrales es imprimir dinero, aumentarán la inflación, y si aumentan los tipos de interés, aumentarán el valor del dinero.
El bitcoin, al aparecer, busca es quitarle el poder a estos órganos centrales, que deciden por todos nosotros si crear o no más dinero en el mercado, lo cual es un impuesto encubierto al que todos nos enfrentamos por la inflación.
La tecnología blockchain, también llamada Cadena de Bloques, nace de la mano de su primera aplicación de uso: Bitcoin. Es una tecnología que crea una base de datos que necesita el consenso de la red para poder ser alterada.
En la práctica ha permitido, gracias a la criptografía asimétrica y las funciones de resumen o hash, la implementación de un registro contable distribuido que permite soportar y garantizar la seguridad de dinero digital.
En contra de lo que la mayoría de nosotros podamos pensar en un principio, nadie almacena Bitcoin en ningún lugar. Ni en un pen, ni un disco duro…
Lo único que podemos almacenar son las claves para acceder a nuestro registro de Bitcoin y poder leer el balance, así como transferir Bitcoin a otra cuenta.
Para tener cuenta de Bitcoin deberemos crear una mediante una Wallet (es gratuito), recibiremos unos códigos semilla que serán vitales y deberemos guardar. Gracias a esta Wallet, que hay de varios tipos, tendremos la llave para nuestra cuenta, que está en la nube.
Por tanto, no almacenamos nunca Bitcoin, simplemente tenemos acceso al mismo.
Las cuentas son anónimas, por lo que en realidad, no poseemos Bitcoin, sino que tenemos acceso (o no) al mismo.
La tecnología blockchain tiene muchos otros usos aparte de crear una red de pagos, ya que permite generar infraestructuras increíbles. Algunos de ellos son los siguientes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Bitcoin
https://es.wikipedia.org/wiki/Cadena_de_bloques
La entrada Bitcoin y tecnología blockchain se publicó primero en OPN Policía Nacional.

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