Cuando una relación laboral se desgasta, vale la pena preguntarse si es posible repararla. Te contamos por qué no necesitas ser amigo de tus colegas para trabajar en armonía, cómo abordar conversaciones incómodas sin empeorar las cosas y por qué, en algunos casos, aceptar que no le caerás bien a todos también es una manera de cuidar tu bienestar laboral.