lo largo de sus 50 años de vida, alrededor de Apple hay una narrativa muy cómoda: se trata de una empresa que siempre acierta, siempre innova, siempre va un paso adelante. Pero esa versión está incompleta. Porque también es una empresa que se ha equivocado, y algunos de sus errores no fueron francamente humillantes, costosos y, en su momento, imperdonables.