¿Decirle “por favor” y “gracias” a la IA contamina el planeta?
Suena exagerado… y lo es. El verdadero problema no está en tus modales, sino en la enorme infraestructura que hace posible a la inteligencia artificial.
Cada interacción requiere energía, agua y centros de datos que crecen a un ritmo acelerado, presionando redes eléctricas y recursos básicos.