A principios del siglo XX Tabora debía de ser una ciudad tan dura que un hombre contemporáneo seguramente no pudiera aguantar allí ni siquiera unas horas. Era considerada la capital del comercio de esclavos en África Central. Un negocio muy lucrativo que venía de antiguo y seguía plenamente vigente cuando quedó inserta en el África Oriental Alemana, un protectorado que ocupaba los actuales países de Tanzania, Burundi y Ruanda. Su capital era, desde 1890, Dar es-Salaam la actual capital de Tanzania.