Tenía mucha curiosidad por saber cómo era posible que, en un país pobre y poco industrializado como era la Cuba del cambio de siglo, se pudieran estar fabricando monedas coloreadas. Por entonces apenas había fábricas en el mundo que emitiesen monedas con color. En España, sin ir más lejos, hubo que esperar hasta 2015 para que la FNMT emitiese monedas a color, desarrollando para ello una tecnología propia en una industria llena de patentes (obviamente eso no lo sabía mi amigo, pues visito la Habana sobre el año 2000).