Este es también un peligro de la vida de oración, de la vida de fe - estableciendo con Dios una relación de intercambio, de negociación“rezo tanto para recibir tanto”. ¡La oración es siempre una inmersión en el amor, no una negociación! ¡La oración es escuela de libertad, porque huye de los dividendos y sugiere discernimiento, gratuidad y responsabilidad por la vida!