Lo que parece un evangelio frío y lleno de nombres extraños (Mt 1,1-17) encierra un tesoro incalculable. En el linaje de Jesús, entre tantos hombres, están los nombres de 5 mujeres: Tamar, Rahab, Rut, Betsabea y María. No son reinas ni matriarcas, o son mujeres comunes, o frágiles, o pecadoras, o extranjeras o con una vida muy cuestionable para los estándares de pureza establecidos.