¡Esta actitud de “cargar al paralítico” siempre me llama la atención! Un signo de amistad, de cercanía, de quien elige tomarse el tiempo para llevar al otro. ¡No es poca cosa! ¿Quién de nosotros lo haría por alguien? Muchos viven en "camillas" muy cerca de nosotros, postrados en el dolor, en el olvido, en la soledad, en la apatía, en el desánimo, en el cansancio.