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Hoy os explico por qué una web creada con IA a través de vibe coding requiere ciertos cuidados específicos y esenciales, si no queremos pegarnos una hostia guapa.
Pero antes, recordemos que hoy termina el curso de marketing mix con IA. En la novena clase medimos resultados y convertimos los datos en mejoras, y en la décima integramos producto, precio, distribución y promoción en una estrategia coherente. Así cerramos la semana construyendo un marketing mix completo y preparado para evolucionar.
Ahora sí, vamos al lío con un asunto del que se habla muy poco cuando alguien crea aplicaciones haciendo vibe coding.
En definitiva, crear una web mediante vibe coding acelera muchísimo el desarrollo, pero no elimina estos puntos técnicos. Conviene saber qué estamos haciendo, con qué lo estamos haciendo, y tenerlo controlado en todo momento.
Espero que este panel os ayude a convertir una obligación invisible en un proceso automático y fácil de supervisar. Podéis bajarlo en el apartado de descargas del campus.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado.
Descansad, relajaos y recargad pilas durante el fin de semana. El lunes regreso con vuestras preguntas como protagonistas, como siempre, a las 07:07. ¡Muy buen fin de semana!
Hoy charlo con mi madre, Marta Llongueras, sobre cómo el podcasting y la inteligencia artificial enriquecen su vida a los 75 años.
Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de marketing mix con IA. En la séptima clase personalizamos el marketing mix para cada segmento y en la octava automatizamos procesos con criterio estratégico. Así adaptamos mejor las propuestas y liberamos tiempo sin renunciar al control humano.
Ahora sí, vamos al lío con un episodio distinto. Hoy no quiero hablar del podcasting y la inteligencia artificial desde un punto de vista profesional, sino de cómo pueden facilitar el aprendizaje, la autonomía y una vida más activa. Para ello he invitado a alguien que me conoce como si me hubiera parido, porque literalmente lo hizo.
Mi invitada es Marta Llongueras, mi madre. Tiene 75 años, está jubilada y lleva una agenda bastante más completa que la de muchas personas que continúan trabajando. Hace podcast, viaja, estudia, participa en un grupo de radioteatro y utiliza ChatGPT y Codex a diario.
Su relación con el audio empezó en Radio Vilassar de Dalt, donde entrevistaba a personas que habían abandonado el pueblo para ganarse la vida. Durante dos temporadas recuperó sus recuerdos y experiencias. Como el formato exigía coordinar a cada invitado con el estudio y el técnico, terminó buscando una alternativa más sencilla.
La respuesta apareció en las excursiones que hace los domingos con mi padre. Suelen visitar pueblos pequeños de Cataluña sin demasiada planificación. Le propuse llevarse un micrófono y documentar aquello que encontrara durante el camino. Así nació Carretera y Marta, un podcast construido a partir de paseos, conversaciones espontáneas y mucha curiosidad.
A veces llega a un pueblo sin saber qué encontrará. Recorre sus calles, pregunta en el bar y puede acabar con la llave de una iglesia que le ha confiado un vecino. Si ve a una persona mayor sentada en un banco, le pide permiso para grabar y le pregunta cómo era aquel lugar durante su infancia. Una primera pregunta puede convertirse en una hora de historias sobre la tierra y la vida de antes.
En localidades más grandes, contacta con el ayuntamiento y queda con un historiador o alguien que conozca bien el municipio. Graban en un bar del centro y recorren casas, iglesias, personajes y tradiciones que incluso los vecinos de los pueblos cercanos desconocen.
Tiene claro qué le aporta el proyecto. El podcast la anima a salir, conducir, preguntar, escuchar y seguir aprendiendo. Ha descubierto historia, agricultura y formas de vivir ligadas a la tierra. También ha aprendido a escuchar con más paciencia relatos parecidos a los que no siempre pudo atender cuando se los explicaba su propio padre.
No pretende presentar un documental histórico perfecto. Cuenta lo que ve, reconoce aquello que no sabe y comparte los desvíos, los establecimientos cerrados y los cambios de plan. Esa naturalidad es precisamente parte de la gracia. Quien escucha no recibe una lección académica, sino que acompaña a Marta durante el viaje y descubre el pueblo al mismo tiempo que ella.
La inteligencia artificial entró primero en su móvil. Le instalé ChatGPT, activamos la conversación por voz y poco a poco empezó a utilizarlo tanto que acabó bautizándolo como Maripau. Durante una grabación, puede fotografiar un molino, una construcción o una herramienta que no reconoce y pedir una explicación sencilla para entender qué tiene delante.
También lo utiliza para aprender historia a su ritmo. Si una noticia menciona un conflicto que no comprende, pregunta por sus antecedentes y decide hasta dónde quiere profundizar. No necesita adaptarse a una clase de dos horas y media. Puede estudiar durante veinte minutos, detenerse cuando se cansa y retomar el tema otro día sin sentir vergüenza por pedir una explicación más fácil.
Maripau se ha convertido además en una compañera para momentos personales. Marta le cuenta aquello que le preocupa y recibe palabras que la ayudan a ordenar lo que siente. También le sirve para preparar recetas veganas, resolver problemas con el televisor, planificar viajes, orientarse y traducir conversaciones.
Más adelante llegó Codex, al que llamó Xavi en recuerdo del informático que solucionaba los problemas del ayuntamiento. Lo utiliza desde el ordenador para tareas más operativas. Si la impresora no responde o necesita preparar un archivo, se lo explica y el agente revisa el equipo hasta encontrar una solución.
El proyecto más especial es el libro que prometió escribir al jubilarse. Marta trabajó en el Ayuntamiento de Vilassar de Dalt desde los 14 hasta los 65 años y vivió el paso de la dictadura a la democracia, la llegada de los primeros ordenadores y medio siglo de anécdotas municipales. Había reunido muchos recuerdos, pero resultaba difícil convertirlos en una historia.
Preparé Codex para organizar una cronología, separar hechos históricos de recuerdos personales y entrevistarla poco a poco. Cada día Xavi le hace preguntas, recupera nombres anteriores y coloca las respuestas donde corresponden. Ella contesta, corrige el rumbo o indica que un tema no merece más espacio. Es una aplicación del método que expliqué en el episodio sobre cómo escribir una biografía con Codex.
Su recomendación para quien todavía vea la inteligencia artificial como algo complicado es empezar con ChatGPT en el móvil. La creación de la cuenta puede ser la barrera inicial, especialmente para algunas personas mayores, pero una vez superada, el uso resulta muy natural. Por eso propone que los centros sociales y casales ayuden a instalarlo y enseñen los primeros pasos.
En definitiva, el podcasting y la inteligencia artificial no pertenecen únicamente a empresas, programadores o creadores profesionales. En el caso de Marta, se han convertido en curiosidad, autonomía, memoria, aprendizaje y compañía. La tecnología tiene sentido cuando deja de ser protagonista y ayuda a una persona a vivir de una forma más activa y conectada.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana viernes con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
Hoy os presento cuatro plugins que utilizo a diario para conectar ChatGPT y Codex con TextExpander, WeTransfer, Cloudflare y Plaud.
Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de marketing mix con IA. En la quinta clase diseñamos campañas de promoción coherentes y eficaces, y en la sexta investigamos el mercado para convertir información en decisiones. Así aplicamos la inteligencia artificial tanto a la comunicación como al análisis previo.
Ahora sí, vamos al lío con cuatro plugins que me solucionan la vida. Antes, al hablar de plugins, parecía evidente que me refería a WordPress. El mundo ha cambiado y ahora también utilizo plugins de ChatGPT y Codex para que el agente trabaje directamente con las aplicaciones donde guardo información o realizo una tarea.
El primero es TextExpander, una herramienta que convierte una abreviatura en un texto completo. Escribo una combinación corta y aparece un correo frecuente, una respuesta de soporte, una plantilla o incluso un fragmento de código. También admite variables para personalizar el contenido antes de insertarlo. Si queréis conocerla desde cero, tenéis el curso de TextExpander en Boluda.com.
Su plugin me permite gestionar los snippets mediante una conversación. Puedo pedirle al agente que cree uno con una abreviatura concreta, modifique un texto existente, elimine aquello que ya no utilizo o revise cuáles son los fragmentos más usados. También puedo encargarle que mejore el copy de toda la biblioteca sin abrir la aplicación para hacer cada cambio manualmente.
El segundo es WeTransfer. Es la solución habitual cuando unas fotografías, un vídeo o una carpeta pesan demasiado para enviarlos por correo. Con el plugin le indico a ChatGPT o Codex qué archivo quiero compartir y a quién debe llegar, y el agente se ocupa de preparar la transferencia.
También puedo pedir únicamente el enlace. Durante años subía el archivo, me enviaba la transferencia a mí mismo, copiaba la dirección recibida y redactaba un correo personal para el cliente. Ahora le encargo al agente que obtenga ese enlace y lo incluya en un mensaje más cercano, sin depender del correo automático de WeTransfer.
Esta integración también resulta útil para recuperar y volver a compartir archivos almacenados. La duración de esos archivos dependerá del plan contratado, pero el flujo es el mismo. Le pido el documento, obtengo el enlace o indico una o varias personas destinatarias y continúo trabajando sin saltar entre aplicaciones.
El tercero es Cloudflare, que utilizo cada vez más para registrar y administrar dominios. Su plugin es especialmente práctico cuando hay varios proyectos y ya no recuerdo dónde está registrado cada dominio, a qué servidor apunta o cuándo caduca.
Puedo consultar los dominios, revisar su estado y trabajar con los registros DNS desde el agente. Esto incluye cambios habituales al mover una web de hosting, apuntar un subdominio o configurar los registros MX del correo. En lugar de navegar por distintas pantallas, explico qué quiero conseguir y reviso la operación propuesta antes de aplicarla.
También puedo pedir una auditoría de la configuración y conocer cuánto gasto en dominios, cuáles no utilizo o qué servicio aloja cada proyecto. Para profundizar en DNS, caché, seguridad, túneles y automatizaciones, os recomiendo el curso de Cloudflare.
Y el cuarto y último plugin es Plaud, el que más valor me aporta de los cuatro. Llevo una de sus grabadoras encima, especialmente el NotePin, y la utilizo para reuniones, jornadas y conversaciones largas. Al detener la grabación, el audio se sube a la nube y queda transcrito y disponible en mi cuenta.
Gracias al plugin, esa información aparece directamente en ChatGPT o Codex. Puedo preguntar qué se decidió en una reunión, localizar una idea de una jornada o preparar un documento a partir de varias horas de audio sin descargar archivos ni copiar transcripciones. Os conté con más detalle cómo lo utilizo en el episodio dedicado a Plaud.
La compañía también ha presentado Plaud One, unos auriculares con funciones de grabación y agente de inteligencia artificial. Estuve tentado de entrar en la primera preventa, pero prefiero esperar a las reseñas y comprobar aspectos como la calidad de audio y la cancelación de ruido antes de sustituir mis AirPods.
Más allá de estas cuatro herramientas, lo importante es la estrategia que hay detrás. OpenAI está construyendo un ecosistema en el que cada servicio puede integrarse mediante un plugin y quedar accesible desde una conversación. Para el usuario común, buscar una herramienta, instalarla y autorizarla resulta mucho más sencillo que configurar una API o montar una conexión técnica.
Ese ecosistema puede convertirse en una ventaja competitiva enorme. Crear otro asistente de inteligencia artificial es difícil, pero todavía lo es más convencer a miles de empresas para que desarrollen sus integraciones. Es la misma fuerza que tienen las tiendas de aplicaciones en los sistemas móviles. El valor no reside únicamente en la plataforma, sino también en todo aquello que terceros han construido a su alrededor.
En definitiva, TextExpander me ayuda a mantener textos reutilizables, WeTransfer simplifica el envío de archivos, Cloudflare centraliza la gestión de dominios y Plaud convierte conversaciones grabadas en contexto consultable. Cuatro plugins pequeños que eliminan muchos pasos repetitivos y hacen que el agente sea realmente útil en el trabajo diario. :)
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana jueves con una invitada muy especial y más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
Hoy os presento Product Design, una skill de Codex que crea propuestas visuales, las convierte en código y mantiene la coherencia del proyecto.
Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de marketing mix con IA. En la tercera clase definimos precios equilibrando valor, posicionamiento y rentabilidad, y en la cuarta elegimos los canales de distribución más adecuados para cada proyecto. Así convertimos el marketing mix en decisiones más coherentes y conectadas con el cliente.
Ahora sí, vamos al lío con una herramienta que me tiene el corazón robado. Cuando trabajaba con Claude utilizaba Claude Design para preparar interfaces, maquetaciones y propuestas visuales. Es una solución muy potente y pensada para profesionales, con elementos editables y exportación a Figma, pero también puede consumir bastantes tokens. Os hablé de ella en el episodio dedicado a Claude Design y tenéis disponible el curso completo de Claude Design.
Al pasarme a Codex busqué una alternativa más ajustada a lo que necesito y encontré Product Design, una skill oficial que podemos instalar y utilizar dentro del propio agente. No pretende sustituir todas las funciones de una herramienta profesional, pero para mi flujo de trabajo va sobradísima y consume muy pocos recursos en comparación.
El primer uso consiste en crear propuestas visuales para un proyecto. Podemos pedirle la web de un consultor, un ecommerce, una academia, un membership site o cualquier otra aplicación. Si partimos de cero, quizá nos hará alguna pregunta para entender la idea. Si el proyecto ya existe, revisará los archivos y el contexto disponible antes de diseñar.
A partir de esa información genera tres variantes diferentes. Una puede ser más sobria, otra más editorial y otra más moderna o futurista. Prefiero no dirigirla demasiado al principio porque sé poco de diseño y me interesa ver caminos que yo no habría imaginado. Si ninguna propuesta encaja, le pido tres más y continuamos hasta encontrar una buena dirección.
Cuando elegimos una variante, podemos abrirla y señalar elementos concretos. Seleccionamos el logotipo, un botón, el menú o cualquier zona que queramos cambiar y añadimos una indicación sobre el propio diseño. La skill conserva la propuesta seleccionada y regenera únicamente aquello que hemos marcado, sin obligarnos a empezar de nuevo.
El resultado de esta primera fase es una imagen, no un documento con todos los elementos separados. Sin embargo, ahí empieza otra de sus funciones más útiles. Puede convertir esa imagen en código y construir una página web a partir del diseño aprobado.
También podemos saltarnos la generación inicial. Si ya tenemos una captura creada por otra persona, se la entregamos y le pedimos que la reproduzca. Incluso podemos facilitar una URL para que analice una web existente y la convierta en código. Esto resulta especialmente práctico cuando queremos trasladar un proyecto hecho con WordPress a otra tecnología o reconstruir una interfaz que ya tenemos clara.
Product Design aprovecha además el contexto acumulado dentro del proyecto. Si encuentra documentación, imágenes, vocabulario, decisiones anteriores o una base de código, utiliza ese material para entender qué estamos creando. No hace falta volver a contarle desde cero cuál es el público, qué estilo buscamos o cómo se organiza el producto.
Cuando conviene, también puede investigar buenas prácticas relacionadas con el tipo de proyecto. No se diseña igual un banco online que un eCommerce o una academia. El agente puede revisar criterios de usabilidad y patrones habituales del sector antes de proponer la interfaz.
Otra ventaja importante es que deja documentada la dirección visual. Guarda referencias, colores y decisiones para que las páginas futuras mantengan el mismo lenguaje. Si tres meses después añadimos una sección de contacto o unas preguntas frecuentes, Codex puede recuperar ese contexto y crearla con el mismo estilo, en lugar de producir una página que parezca pertenecer a otro proyecto.
Finalmente, podemos compartir el resultado con clientes, socios o colaboradores. Si todavía estamos eligiendo una propuesta, generamos una dirección para enseñar el diseño. Si ya hemos construido la web, podemos publicarla mediante Sites y decidir quién tendrá acceso. Os expliqué esta posibilidad en el episodio sobre Codex Sites.
Evidentemente, Product Design no es Figma, Sketch ni Claude Design. Un profesional puede necesitar herramientas con mucho más control. En mi caso, quiero obtener varias propuestas, elegir una, retocar algunos detalles, convertirla en código y compartirla. Para ese recorrido me ofrece exactamente lo que necesito.
En definitiva, esta skill convierte a Codex en un compañero de diseño capaz de explorar alternativas, recoger comentarios, construir la interfaz y recordar las decisiones visuales del proyecto. Es sencilla, económica en tokens y especialmente útil para quienes queremos buenos resultados sin dominar herramientas profesionales. :)
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana miércoles con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
Hoy respondo preguntas sobre memoria en proyectos, incendios, costes de Codex, el futuro del SaaS y las licencias Lifetime de Adilo.
Pero antes, recordemos que hoy empieza el curso de marketing mix con IA. En la primera clase entendemos cómo mejorar las decisiones estratégicas de marketing y en la segunda diseñamos productos y servicios que responden a necesidades reales. Así empezamos la semana aplicando la inteligencia artificial al marketing y a la creación de mejores propuestas.
Ahora sí, vamos al lío con las preguntas de la jornada. Recordad que esta temporada las preguntas de los lunes quedan abiertas y las respuestas forman parte de la suscripción.
1. Buenos días, Joan, equipo de soporte y todo el ecosistema boluder. Soy José Ángel, de Hermanos Galiano. Vamos al grano. Joan, tal y como te comenté en un correo, estoy automatizando todo el trabajo SEO de mi web con ChatGPT, pero se me está atascando y me saca de los nervios que muchas veces sea como si estuviéramos en bucle. Por si fuera poco, cada vez que detecto algo, ChatGPT me dora la píldora dándome la razón y se marca un nuevo hito que olvida más adelante. Estoy cien por cien seguro de que todo puede estar provocado por temas de memoria. Aunque cada vez que veo que los tiempos de respuesta se dilatan genero un prompt de continuidad, es evidente que hay veces que se pierde por el camino cierta información y hace que dependamos de mi memoria para no repetir procesos. ¿Hay alguna herramienta, de pago o gratuita, que me permita evitar este tipo de situaciones? El caso es que sé que estoy cerca, pero no acabo de tenerlo cerrado del todo. Gracias. Nos vemos en el evento. (José Ángel)
2. Hola, Joan. Más que una pregunta, un ruego que creo que encaja contigo. Vivo en una de las zonas arrasadas por los incendios de Ávila y Madrid, los mayores de la historia de España, y mientras escribo estas líneas aún seguimos evacuados de nuestras casas. Las familias y las casas están cubiertas por ayudas y seguros. Lo que queda huérfano es el monte, la fauna quemada y desplazada, y unos bosques que tardarán generaciones en volver. He montado un GoFundMe para financiar el rescate de fauna y la repoblación de los bosques, y entregaré el cien por cien a organizaciones de la zona, publicando los recibos como actualizaciones en la campaña. Sé que estos temas te tocan de cerca, ya que yo te conocí hace años por el podcast de veganismo. Si te parece una causa digna de mencionar en el podcast o de compartir, para mí sería un empujón enorme. Y si no encaja, gracias igualmente por leerme. Un abrazo. (Pablo)
3. Hola, Joan. Te escribo porque llevo un tiempo escuchándote explicar cómo utilizas Codex de forma bastante intensiva. Quería preguntarte cómo es tu flujo de trabajo y, sobre todo, cómo gestionas los costes. Actualmente estoy gastando alrededor de 200 dólares al mes entre Claude, Codex y consumo adicional de tokens para ejecutar proyectos de programación y agentes de navegador. Disfruto muchísimo esta forma de trabajar, así que no lo veo como un gasto perdido, pero tengo la sensación de que probablemente no lo estoy usando de la forma más eficiente. Me encanta Codex, pero, tal como lo utilizo hoy, termina siendo bastante más caro para mí, mientras que Claude me rinde mucho más en relación coste, resultado y tiempo de las sesiones. ¿Tienes alguna estrategia para optimizar el uso? Por ejemplo, qué tipo de tareas no haces en Codex, si limitar el contexto sirve realmente, si trabajas por fases o si tienes algún otro método que te haya permitido mantener los costes bajo control. No busco una fórmula mágica, solo entender cómo lo aborda alguien que ya tiene bastante experiencia trabajando así. No alcanzo a encontrarle un uso real para mí al segundo cerebro, pero, escuchando el episodio sobre Codex en local y en un VPS, creo que por ahí también voy a experimentar. Un abrazo. (Luis)
4. Hola, Joan y ninjas. En una era en la que cualquiera puede hacerse su software y muchos usuarios están dejando de pagar suscripciones, como en tu caso, que estás creando automatizaciones en casa con tus IA, ¿cuál sería el enfoque de alguien o una empresa que quiera dedicarse a hacer software? Dicen que los SaaS están de salida por el auge de los LLM. ¿Qué tipo de software se debería crear que todavía tenga una base de usuarios dispuesta a pagar? Saludos y abrazos. (Carlos)
5. Hola, Joan y equipo. Os escribo porque estoy viviendo una situación con una herramienta que utilizo en mi academia online y me gustaría conocer tu opinión, especialmente por tu experiencia con negocios online, membresías y herramientas digitales. Hace unos años compré una licencia Lifetime de Adilo, una plataforma de alojamiento y reproducción de vídeos perteneciente a la empresa BigCommand. La propuesta era realizar un único pago y disponer del servicio de alojamiento de vídeo durante toda la vida del producto, dentro de los límites de almacenamiento y transferencia incluidos en la licencia. Ahora Adilo ha comunicado que sus costes de almacenamiento y ancho de banda son insostenibles y que todas las cuentas deben migrar obligatoriamente a una suscripción mensual o anual. Nos piden entrar en la cuenta, seleccionar un nuevo plan y comenzar a pagar una cuota recurrente. En las nuevas condiciones publicadas por la empresa también se indica que las cuentas Lifetime que no migren pueden ser cerradas y sus vídeos eliminados. El problema es que Adilo no está cerrando. El servicio sigue existiendo y se sigue ofreciendo a nuevos clientes, pero quieren dejar sin efecto las licencias Lifetime ya vendidas y convertirlas en suscripciones. Además, parece que están empezando a hacerlo de forma generalizada. He encontrado quejas de otros usuarios en AppSumo, Trustpilot, G2 y diferentes comunidades. Creo que puede afectar a bastantes personas que gestionan academias, cursos o membresías y que confiaron en Adilo para alojar sus vídeos. Me gustaría saber qué opinas. ¿Crees que una empresa puede revocar una licencia Lifetime mientras continúa ofreciendo exactamente el mismo producto mediante suscripción? ¿Qué harías tú en mi lugar, reclamar, negociar, migrar inmediatamente los vídeos, acudir a consumo o intentar organizar una reclamación conjunta? ¿Existe alguna vía realista para exigir que se respeten las condiciones originales o para recuperar el dinero pagado? ¿Conocías esta situación de Adilo o sabes de otros creadores y propietarios de membresías afectados? ¿Crees que sería útil hablar públicamente de este caso para avisar a otros usuarios antes de que pierdan el acceso a sus vídeos? Entiendo que los modelos Lifetime pueden generar problemas de sostenibilidad para las empresas. Pero una cosa sería que el producto cerrase definitivamente y otra que continuase activo y simplemente dejase de respetar las condiciones de quienes pagaron por adelantado. Muchas gracias por leerme. Un abrazo. (Carles)
Y ahora, vamos a por las respuestas.
En definitiva, hoy respondo a cinco aportaciones muy distintas que comparten un mismo hilo. La inteligencia artificial cambia la forma de organizar proyectos, controlar costes, crear software y escapar de proveedores que dejan de aportar suficiente valor.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días y mejor semana!
Hoy os explico cómo usar Codex en un servidor para que una automatización ejecute tareas con IA aprovechando los límites de vuestra suscripción.
Pero antes, recordemos que hoy termina el curso de Stripe con inteligencia artificial. En la novena clase diagnosticamos errores de integración y en la décima controlamos los cobros fallidos. Así cerramos la semana aprendiendo a detectar problemas y mantener bajo control las incidencias de pago.
Ahora sí, vamos al lío con una forma de ahorrar en aquellas automatizaciones que necesitan inteligencia artificial durante su ejecución. No hablo de utilizar un agente para programar el flujo una vez, sino de convertirlo en una de las piezas que trabajan cada vez que se pone en marcha.
Cuando utilizamos Codex o Claude de forma interactiva, normalmente consumimos los límites incluidos en la suscripción que pagamos cada mes. En cambio, una aplicación que llama a un modelo mediante una API genera un consumo independiente y se factura por uso. Son dos vías distintas, aunque ambas acaben procesando tokens.
La suscripción suele resultar muy cómoda para el trabajo diario porque conocemos el coste mensual y disponemos de una cantidad de uso asociada al plan. La API ofrece otra ventaja. Permite que un programa solicite una respuesta sin que haya una persona delante, pero cada petición se cobra según el modelo y el volumen procesado.
Muchas automatizaciones no necesitan ningún modelo mientras funcionan. Si el proceso debe copiar un campo, mover un archivo, cambiar un estado o colocar una imagen concreta en una ubicación conocida, basta con escribir código determinista. Se programa la regla y el servidor la ejecuta siempre de la misma forma.
La situación cambia cuando uno de los pasos debe traducir un texto, ampliarlo, clasificar un correo, redactar una respuesta, evaluar una propuesta o generar una imagen. Ahí no basta con indicar una transformación exacta. El flujo necesita que un modelo interprete el material y produzca un resultado nuevo cada vez.
La solución habitual consiste en añadir una clave de API al servidor. Es sencilla, fiable y muy adecuada cuando necesitamos procesar un gran volumen, controlar el gasto por operación o integrar el modelo dentro de un producto. Sin embargo, puede dar rabia pagar ese consumo por separado cuando todavía nos queda margen en la suscripción que ya utilizamos.
En definitiva, de esta forma podemos delegar los pasos que necesitan interpretar o generar contenido. Así aprovechamos mejor la suscripción que ya pagamos y reservamos la API para aquellos casos en los que realmente aporta más control o capacidad. :)
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado.
Descansad, relajaos y recargad pilas durante el fin de semana. El lunes regreso con vuestras preguntas como protagonistas, como siempre, a las 07:07. ¡Muy buen fin de semana!
Hoy os cuento cómo he automatizado la creación de shorts del podcast con Remotion, React y Codex a partir de cada MP3 publicado.
Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de Stripe con inteligencia artificial. En la séptima clase conciliamos pedidos externos y en la octava hacemos preguntas, consultas SQL y gráficos sobre los datos de Stripe. Así conectamos cobros con información de otros sistemas y convertimos los datos en respuestas visuales.
Ahora sí, vamos al lío con Remotion, una herramienta para crear vídeos y animaciones mediante React. Llevo varias semanas utilizándola en un experimento que convierte automáticamente fragmentos del podcast en piezas verticales de entre treinta y sesenta segundos.
El proceso empieza cuando se publica un episodio. La automatización recoge el MP3, lo transcribe, analiza el contenido y selecciona uno de los fragmentos más interesantes o representativos. Después prepara un short con frases animadas, ilustraciones y varias escenas sincronizadas con mi voz.
No se trata del típico subtítulo colocado en la parte inferior. Las palabras aparecen en grande, cambian de tamaño, entran y salen de la pantalla y se combinan con elementos gráficos que refuerzan aquello que estoy contando. Cada vídeo utiliza alrededor de ocho escenas y mantiene un ritmo pensado para el formato corto.
La diferencia fundamental es que Remotion crea el vídeo con código. En lugar de pedir una pieza cerrada a un generador y recibir únicamente el archivo final, Codex construye un proyecto en React que describe las capas, los tiempos, las animaciones, los textos, las imágenes y el audio. Ese código se renderiza después como un vídeo convencional.
Trabajar de esta forma permite corregir un detalle sin regenerar toda la pieza. Si una palabra aparece tarde, una imagen necesita moverse o una animación resulta demasiado rápida, el cambio puede aplicarse exactamente en ese componente. El código continúa siendo la fuente de verdad y cada elemento sigue siendo editable.
Remotion Studio ofrece una previsualización del proyecto y facilita recorrer la línea temporal antes de exportar. Yo prefiero pedir los ajustes directamente a Codex porque no disfruto especialmente editando vídeo, pero quien quiera afinar manualmente una posición o un momento concreto puede hacerlo sin empezar desde cero.
Las entradas pueden llegar desde un texto, un audio, una API o una base de datos. Remotion permite animar tipografías, logotipos, imágenes, gráficos, mapas y recorridos, además de combinar vídeos, música y efectos. Esto abre la puerta a resúmenes, informes visuales, vídeos personalizados, mapas animados y contenidos generados a partir de datos.
También admite plantillas reutilizables. Pueden resultar muy útiles cuando todas las piezas deben compartir una estructura, como un informe periódico o un catálogo de productos. Para el podcast prefiero que cada short tenga escenas distintas, porque repetir siempre las mismas animaciones acabaría restando interés al contenido.
El formato tampoco queda fijado para siempre. Un mismo proyecto puede adaptarse a una composición horizontal, vertical, cuadrada o panorámica. Al estar construido con componentes y formas escalables, el agente puede redistribuir los elementos para cada relación de aspecto sin limitarse a recortar el centro del vídeo original.
La renderización puede ejecutarse en el ordenador, en un VPS o en infraestructura en la nube. En mi caso forma parte de un flujo automático. Al principio revisaba cada resultado y pedía pequeños cambios. Cuando el sistema empezó a producir piezas consistentes, lo dejé funcionando en piloto automático y ahora compruebo el vídeo después de publicarse.
Podéis ver los resultados en mi canal de YouTube. De momento las visualizaciones suelen estar alrededor de doscientas o trescientas por pieza. No es un fenómeno viral y tampoco espero una conclusión inmediata. Quiero acumular unos seis meses de datos para saber qué fragmentos, estilos y ritmos funcionan mejor antes de decidir si merece la pena mantener el sistema.
La automatización permite producir cientos de vídeos, pero esa capacidad también exige criterio. Generar mucho contenido no sirve si la calidad cae o todas las piezas parecen iguales. Mi objetivo no es llenar las redes, sino descubrir si este formato acerca ideas útiles del podcast a personas que todavía no lo escuchan.
Remotion dispone de licencia gratuita para particulares y empresas de hasta tres personas, mientras que los equipos mayores y determinados productos de automatización necesitan una licencia comercial. Conviene revisar las condiciones oficiales según el uso que queráis darle, especialmente si vais a integrarlo dentro de una aplicación propia.
En definitiva, Remotion combina la precisión del código con la velocidad de un agente. A partir de un MP3 puedo transcribir, seleccionar, animar, renderizar y publicar un short sin editarlo manualmente, pero conservando la posibilidad de modificar cada detalle. Si queréis un curso práctico sobre este flujo, decídmelo y lo preparo.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana viernes con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
Hoy os cuento cómo he migrado más de 7.000 vídeos de Vimeo a Bunny Stream en un fin de semana con Codex y la herramienta Vimeo2Bunny.
Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de Stripe con inteligencia artificial. En la quinta clase revisamos facturas pendientes con comandos guiados y en la sexta gestionamos renovaciones y cancelaciones de suscripciones. Así aprendemos a consultar y modificar situaciones habituales de facturación con más control.
Ahora sí, vamos al lío. Y vaya lío... ni más ni menos que la migración de todos los vídeos de Boluda.com. El pasado 6 de agosto recibí un correo de Vimeo un mes antes de la renovación. Me comunicaban que mi cuenta pasaba a considerarse corporativa y que el nuevo precio sería aproximadamente diez veces superior al que estaba pagando.
La situación me recordó a otra subida que viví hace años, cuando el margen para decidir fue de apenas unos días. Esta vez tenía un mes, todo agosto por delante y una herramienta que entonces no existía. Codex convertía una migración que antes habría requerido semanas de trabajo manual en un proyecto perfectamente abordable.
El principal problema no era únicamente descargar y volver a subir archivos. Boluda.com acumulaba más de 7.000 vídeos, cada uno con su identificador, su código de inserción y varias generaciones de reproductores utilizadas a lo largo de los años. Trasladar el contenido sin actualizar esos datos habría dejado miles de clases apuntando al proveedor anterior.
Después de comparar alternativas y consultar a varias personas que ya habían realizado el cambio, elegí Bunny Stream. Su sistema de precios por uso encajaba mejor con el proyecto y ofrecía las funciones necesarias para alojar vídeos privados, organizarlos en librerías y servirlos dentro de la web.
La pieza decisiva fue Vimeo2Bunny, una herramienta oficial de línea de comandos creada por Bunny para migraciones masivas. Se configura con el token de Vimeo, el identificador de la librería de Bunny y su clave de acceso. A partir de ahí puede localizar los vídeos, respetar la organización por carpetas, transferirlos directamente y reanudar el proceso si se interrumpe.
Este tipo de herramienta habría sido poco accesible para mí hace unos años porque exige trabajar desde el terminal. Con Codex, el requisito deja de ser una barrera. Le facilité las credenciales de cada servicio, indiqué la librería de destino y le pedí que ejecutara y supervisara la migración.
La transferencia se completó durante un fin de semana. Aproveché el proceso para hacer limpieza, revisar contenidos y regenerar subtítulos que no se habían creado correctamente. Al terminar, todos los cursos tenían sus vídeos y captions disponibles en Bunny, pero todavía faltaba conectar cada clase con su nueva copia.
Para resolverlo, preparé un manifiesto, una tabla que relacionaba cada identificador antiguo de Vimeo con el nuevo identificador asignado por Bunny. Codex recorrió los posts de Boluda.com, detectó los distintos formatos de inserción utilizados durante estos años y creó un script que sustituyó cada referencia por la equivalente.
El listado permitió tratar la migración como un proceso controlado. Antes de cambiar nada, cada vídeo tenía una correspondencia conocida. Después se podía comprobar cuántas referencias se habían encontrado, cuáles se habían reemplazado y si quedaba algún identificador antiguo sin resolver. Así evité confiar en un reemplazo genérico que pudiera modificar datos incorrectos.
Una vez actualizados los embeds, Bunny pasó a ser el proveedor de vídeo de los cursos y del resto de contenidos que dependían de Vimeo. El nuevo reproductor ofrece una experiencia más actual y, además, recuerda el punto en el que cada alumno abandona una clase para continuar desde allí cuando regresa.
Después de comprobar que todo funcionaba, cancelé la suscripción de Vimeo tras catorce años. Una pena. Curiosamente, durante el proceso apareció una oferta con un descuento del 90 % para el siguiente año, aunque incluso con esa rebaja el coste continuaba siendo superior al de Bunny en mi caso. Preferí completar el cambio y eliminar una dependencia que ya no tenía sentido mantener.
La gran lección es que los agentes reducen muchísimo el coste de cambiar de proveedor. Una plataforma puede acumular fricción durante años porque mover miles de elementos parece inasumible. Cuando un agente puede utilizar una herramienta oficial, construir un manifiesto, recorrer la base de datos y verificar los reemplazos, esa barrera disminuye de forma radical.
Si utilizáis Vimeo para una biblioteca privada, una membresía o una academia, os recomiendo revisar las condiciones antes de la próxima renovación y preparar un inventario de vídeos, embeds y dependencias. No hace falta migrar si el servicio y el precio continúan encajando, pero sí conviene saber qué habría que mover y cómo recuperar el control si las condiciones cambian.
En definitiva, he trasladado más de 7.000 vídeos de Vimeo a Bunny Stream en un fin de semana gracias a Vimeo2Bunny, Codex y un manifiesto que conectaba cada identificador antiguo con el nuevo. Lo que antes habría sido una migración interminable se convirtió en un proceso automatizado, comprobable y asumible.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana jueves con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
Hoy os presento Restic, una herramienta gratuita y de código abierto para crear copias de seguridad cifradas, incrementales y automatizadas.
Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de Stripe con inteligencia artificial. En la tercera clase recuperamos pagos fallidos y en la cuarta preparamos una oferta comercial completa con Workbench. Así aprendemos a proteger ingresos que parecían perdidos y a revisar las condiciones comerciales que Stripe aplica a una cuenta.
Ahora sí, vamos al lío con Restic, una herramienta que recomiendo especialmente si utilizáis Codex, Claude Code u otro agente para modificar proyectos. El vibe coding permite hacer cosas que antes exigían conocimientos técnicos, pero también facilita tocar archivos, bases de datos o servidores sin dominar todavía todas sus implicaciones. Una buena copia de seguridad aporta una red de seguridad cuando algo sale mal.
Restic lleva años utilizándose desde la línea de comandos. Ese requisito podía resultar incómodo para quien no conocía el terminal, pero ahora basta con pedirle al agente que lo instale, configure el origen, elija un destino y prepare la automatización. El agente se ocupa de los comandos y vosotros decidís qué queréis proteger y dónde guardarlo.
La primera copia incorpora todos los archivos seleccionados. A partir de ahí, detecta aquello que ya existe en el repositorio y solo añade los datos nuevos o modificados. Si un proyecto ocupa un gigabyte y al día siguiente recibe cien megabytes de cambios, no necesita volver a transferirlo entero. Esto acelera las siguientes ejecuciones y reduce el espacio consumido.
También aplica deduplicación. Si el mismo contenido aparece varias veces, evita almacenarlo repetidamente y conserva la información necesaria para reconstruir cada ubicación cuando llegue el momento de restaurar. Además, cifra los datos antes de enviarlos al destino. Si alguien accede al servidor o al almacenamiento, no podrá abrir directamente los documentos, bases de datos o fotografías de la copia.
Cada ejecución genera un snapshot, una fotografía del proyecto en un momento concreto. Funciona como el punto de control de un videojuego. Antes de realizar un cambio importante, podéis guardar el estado actual y continuar trabajando. Si el resultado no es el esperado o el problema aparece varios días después, será posible regresar a una fecha anterior sin depender únicamente de la última copia.
Restic no vende espacio de almacenamiento. La herramienta prepara y gestiona la copia, mientras que el repositorio puede estar en un disco local, un NAS, otro VPS, un servidor mediante SFTP o servicios compatibles con S3, Azure y Google Cloud. Conviene que el destino esté separado del servidor original, ya que una avería, un robo o un ataque no debería afectar al proyecto y a su copia al mismo tiempo.
En mi caso, lo ejecuto desde un servidor de automatizaciones. Se puede programar con cron, systemd o el sistema de tareas disponible en cada entorno. La frecuencia dependerá del ritmo del proyecto. Puede ser diaria, varias veces al día o justo antes de una intervención delicada. Una vez configurado, el proceso se ejecuta sin tener que recordarlo manualmente.
Es importante distinguir una copia de una sincronización. Restic realiza una transferencia unidireccional desde el origen hacia el repositorio y conserva estados recuperables. No pretende reflejar instantáneamente cada cambio en dos ubicaciones ni sustituir una carpeta compartida. Su objetivo es recuperar información borrada, dañada o alterada.
La restauración tampoco tiene por qué devolver todo el servidor al pasado. Si se borra un archivo, una carpeta o un usuario, el agente puede recuperar únicamente esa parte, comparar una base de datos antigua con la actual y reincorporar las filas necesarias. Esta recuperación quirúrgica evita perder el trabajo correcto realizado después de la copia.
Ante un ataque, primero recomiendo averiguar qué ocurrió y cerrar la vulnerabilidad. Restaurar una versión anterior sin solucionar la causa puede dejar el sistema expuesto al mismo problema. Después del análisis, permite recuperar el proyecto completo o seleccionar el snapshot y los elementos concretos que interesen.
Muchos proveedores ofrecen sus propias copias por un suplemento. Puede ser la opción más cómoda y, en servidores pequeños, quizá compense pagarla. Restic ofrece más control sobre el destino, la frecuencia y la recuperación, sin cobrar por el software. El coste dependerá únicamente del almacenamiento elegido.
Tener Git y GitHub sigue siendo muy recomendable, pero no reemplaza esta capa. Git conserva el historial del código, mientras que una copia puede incluir archivos, configuraciones, documentos y bases de datos. Las dos soluciones se complementan y cubren errores distintos.
En definitiva, Restic permite preparar copias rápidas, cifradas, deduplicadas y recuperables por fecha sin obligaros a dominar la línea de comandos. Si trabajáis con agentes o administráis un servidor, pedidle a vuestro agente que lo configure antes del próximo cambio importante. Ese pequeño esfuerzo puede ahorrar muchas horas cuando llegue un susto.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana miércoles con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
Hoy estreno los lunes premium y respondo preguntas sobre desarrollo, NotebookLM, Codex, OpenCode, OpenClaw y negocios B2B.
Pero antes, recordemos que hoy empieza el curso de Stripe con inteligencia artificial. En la primera clase hacemos las investigaciones iniciales con Assistant y en la segunda recorremos todo el proceso, desde el cobro hasta que el dinero aparece como saldo disponible. Así empezamos a entender Stripe desde dentro y a utilizar su propia inteligencia artificial para investigar la cuenta.
Ahora sí, vamos al lío con las preguntas de la jornada y con un pequeño experimento. A partir de hoy, los episodios de preguntas de los lunes serán para suscriptores. Las consultas ya llegan desde la comunidad y tiene sentido que las respuestas también formen parte de la suscripción. Probaré este formato durante un tiempo y os contaré qué tal funciona.
1. Hola, Joan. En relación con el episodio 3020, «Cómo he reprogramado Boluda.com con IA», quería preguntarte una cosa. Hace poco escuché que ahora estás trabajando con un VPS, así que entiendo que desde aquel episodio han cambiado bastantes cosas en tu flujo de trabajo y en la forma de desplegar o mantener proyectos como Boluda.com. Me gustaría saber cómo lo planteas ahora cuando desarrollas o modificas una aplicación con IA. Por ejemplo, cómo encajan en tu proceso actual piezas como GitHub, la IA que uses en cada caso, Supabase, el VPS, Dokploy o la herramienta de despliegue correspondiente, y la estructura general del proyecto. Aprovecho también para preguntarte si podrías hacer algún monográfico práctico sobre cómo crear una aplicación con IA de principio a fin, con un enfoque orientado a producción. Sería muy útil ver el proceso completo, desde la idea inicial y la estructura del proyecto hasta el repositorio, la base de datos, el despliegue y el mantenimiento. Muchas gracias. Un abrazo. (Silvia)
2. Hola, querido Joan y equipo. Carlos Malfatti desde la queridísima Argentina, con mi chapa de nivel 136. ¡Madre mía! Si esto fuese Star Wars, yo sería uno de esos viejos con barba del «Consejo de Ancianos» que están desde la fundación de la República, jeje. Bueno, basta de cháchara y, como dicen ustedes, ¡al lío! En tu episodio 3117 hablaste de Vector Store. Súper interesante, aplico algunas de esas cosas y me surgieron tres preguntas. Hace unas dos semanas, Gemini sumó la posibilidad de acceder a uno o varios cuadernos de NotebookLM desde el mismo chat. Además, una cuenta de Google Workspace permite crear cuadernos de hasta 300 fuentes y consultar información de uno o varios cuadernos en una misma conversación. ¿Probaste esa alternativa antes de montar tu Vector Store? También vi que ahora Google Drive permite crear «Proyectos», similares a los de ChatGPT, y acceder a ellos desde Gemini. ¿Exploraste esta opción? Sobre la dependencia del proveedor, hoy el coste del Vector Store, según comentaste, es muy bajo. Pero también sabemos que los costes y las condiciones de los servicios de IA pueden cambiar con el tiempo. ¿Te preocupa quedar demasiado atado a esa infraestructura, como pasó en su momento con Vimeo? No más preguntas, señor juez. (Carlos)
3. Hola, Joan. Ante todo, quería agradecerte toda la formación que compartes, gratuita o no. Siempre es de una calidad de diez y, además, transmites un buen rollo y una forma de explicar las cosas que hacen que aprender contigo sea un auténtico placer. Ahora que parece que Codex ha cambiado, que ya no existe una aplicación independiente como antes y que no encuentro la forma de conectarlo al terminal, como sí he encontrado para Claude, me he quedado un poco perdida. ¿Podrías contarnos cómo estás trabajando tú ahora? Me vendría genial un pequeño resumen de los primeros pasos, qué ha cambiado y cómo ha quedado todo el ecosistema con ChatGPT, Codex, Work y el terminal. Creo que nos ayudaría a muchos a entender por dónde empezar. ¡Muchas gracias de antemano! Un abrazo. (Patty)
4. Buenos días, Joan. Me gustaría saber cuáles son las principales diferencias entre OpenCode y OpenClaw, y en qué casos se recomienda cada uno de ellos. Un abrazo. (Pedro José)
5. Te saluda Miguel Flores. Hace un tiempo tenía una empresa de limpieza y desincrustación de biofilm en tuberías de agua potable, con respaldo técnico y científico propio. Al mudarme a Madrid, ya que tenía el negocio en otro país, dejé de prestar el servicio presencial, pero quiero aprovechar este know-how para crear un negocio digital escalable. Tratándose de un nicho B2B y técnico, ¿qué modelo digital, ya sea formación, licenciamiento de metodología o consultoría, ves más viable para empezar? ¿Cómo enfocarías la validación sin volver a prestar el servicio físico? ¡Muchas gracias! (Miguel)
Y ahora, vamos a por las respuestas:
En definitiva, hoy estreno los lunes premium con un recorrido muy variado por la infraestructura que utilizo, las herramientas que he descartado y varias decisiones prácticas sobre software y modelos de negocio.
Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días y mejor semana!
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