Hoy hablamos de la tasa de rebote (bounce rate). Qué es, cuándo tenerla en cuenta, en qué valores deberíamos estar, y cómo analizar las visitas en función de esta.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy empieza el curso de Descript, una estupenda herramienta para editar audio y video a partir de texto, con varias funcionalidades de IA que son una maravilla. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de una de esas métricas clásicas que todos deberíamos tener muy controladas: la tasa de rebote. Ese porcentaje que aparece en Analytics, Matomo o en la herramienta de analítica que uséis, y que muchas veces miramos de reojo… pero que dice muchísimo sobre la calidad real de nuestras visitas.
¿Qué es exactamente la tasa de rebote?
La tasa de rebote (o bounce rate, para los más anglófilos) indica el porcentaje de personas que entran en vuestra web y se van sin interactuar con nada. Ojo, porque esto es clave: no significa que se vayan rápido, significa que se van sin hacer ninguna acción.
Una persona puede entrar en vuestra web, quedarse tres segundos… o tres días y medio, y si no hace clic, no envía un formulario, no navega a otra página, para la analítica eso es rebote. Da igual el tiempo que haya estado.
¿Qué valores son buenos y cuáles son malos?
Como referencia general, podemos usar estos baremos:
Menos del 30%: bienEntre 30% y 50%: normalEntre 50% y 70%: malMás del 70%: problema claroY aquí os lanzo la pregunta incómoda: ¿sabéis ahora mismo cuál es la tasa de rebote de vuestra web? Si no lo sabéis, parad un momento, id a vuestra herramienta de analítica y miradlo. De verdad, estas métricas básicas hay que tenerlas más o menos ubicadas.
Cuando el rebote no es necesariamente malo
Hay casos concretos en los que un rebote alto puede tener sentido. Por ejemplo un post de blog puramente informativo, una página de contacto sin formulario (solo teléfono o WhatsApp), una landing informativa... Alguien entra, encuentra justo lo que buscaba y se va. Perfecto. Pero incluso en estos casos, casi siempre se puede mejorar algo.
Porque aquí viene una idea clave: debemos evitar las páginas “callejón sin salida”. En cualquier página de vuestra web debería haber una acción posible, aunque sea mínima. Un CTA hacia otro contenido, un formulario, un botón, un enlace contextual, una suscripción al newsletter... Da igual si es una página informativa: siempre podemos guiar un poco más al usuario. Si alguien entra, mira y se va sin que le hayamos invitado a hacer nada, estamos desaprovechando tráfico.
Pero ojo, que hay páginas donde un rebote alto es claramente un problema. La home, una landing de venta, una página de captación, un producto que no se añade al carrito... Ahí la intención está clara. Si la gente entra y se va sin hacer nada, algo no está funcionando.
Usuarios logueados y “trampas” técnicas
En algunos casos, como academias o membership sites, el objetivo no siempre es que el usuario haga clic, sino que consuma contenido.
Por ejemplo, quizás queremos excluir del análisis a los usuarios logueados, separarlos en un segmento distinto, o forzar eventos de scroll o de tiempo para que no cuenten como rebote.
Se puede hacer, sí. Pero yo aquí soy bastante claro: antes de anular el rebote con código, poned un CTA. Un enlace, un botón, algo con sentido común que acerque al usuario al objetivo real de esa página.
Alguien que se pasa cinco horas sin hacer nada y se va… sigue siendo rebote.
Alguien que entra tres segundos, hace clic y se va… ya no lo es.
Cómo analizar bien las visitas: filtrad el rebote
Esto lo recomiendo siempre. Cuando vayáis a analizar tráfico, conversiones, canales o campañas, filtrad primero las visitas con rebote y quitadlas del análisis.
Si este mes tenéis 10.000 visitas, pero 7.000 son rebote, analizad solo las 3.000 buenas. El resto no aporta información útil para tomar decisiones. Porque... ¿De qué me sirven 100.000 visitas de TikTok, si todas son rebote?
Y si queréis ir un paso más allá, podéis filtrar directamente por visitas que han convertido. Analizar solo a la gente que compra es brutal para saber qué canales funcionan de verdad.
En resumen
La tasa de rebote sirve para detectar problemas claros en páginas clave, identificar tráfico de baja calidad, mejorar estructuras, CTAs y recorridos, y limpiar la analítica para tomar mejores decisiones.
Os recomiendo que hoy mismo miréis vuestra tasa de rebote, veáis en qué valores estáis y actuéis en consecuencia. Porque entender esta métrica cambia mucho la forma en la que analizamos una web.
Muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Felices fiestas!