Por cuanto los judíos no quisieron al Mesías, “el buen Pastor”, serán entregados a Roma, la pagana y la papal, y a su vez, serán entregados al anticristo, el “hombre de pecado,” el instrumento de juicio. El anticristo primeramente hará un pacto con ellos como su gobernante, pero después lo quebrantará, y ellos sentirán el yugo de hierro de su tiranía como el falso Mesías, por causa de que ellos rechazaron el liviano yugo del verdadero Mesías