Los mercados globales mostraron rendimientos negativos, con los desarrollados cayendo un -1,5% y los mercados emergentes un -1,8%. A nivel local, el IPSA retrocedió un -1,1% (-0,7% medido en dólares). Lo anterior, se dio en una semana marcada por las reuniones de una serie de bancos centrales a lo largo del mundo, en donde los comunicados, en particular de la Fed, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra sugieren que estarían más preocupados por la inflación que por la nueva variante ómicron y su eventual impacto en el crecimiento económico, dando un giro hacia un mensaje más hawkish. El Banco de Inglaterra sorprendió con un alza en la tasa de 15 puntos base, hasta 0,25%. En Europa, el ECB anunció el fin del PEPP para fines de marzo. Por su parte, en línea con lo que esperaba el mercado, la Fed aumentó a doble el ritmo de la reducción de compras de activos y eliminó la palabra “transitoria” al referirse a la inflación. Adicionalmente, se actualizaron las proyecciones de tasas, esperando 3 alzas durante el 2022, y un total de 8 hasta el 2024. Con esto, el dólar cierra la semana con un avance de +0,5% y las monedas emergentes retroceden un -1,7% con el peso destacando en la parte alta del retorno luego de la reunión de política monetaria en donde el BCCh sube la tasa en 125bps, llevando de esta forma la TPM sobre el nivel neutral y destacando en su comunicado que proyecta mantenerla sobre éste durante gran parte del horizonte de política monetaria.