Los mercados globales mostraron rendimientos positivos de forma generalizada, con los mercados desarrollados avanzando un +2,2%, mientras que los mercados emergentes cerraron con un alza de +2,1%. A nivel local, el IPSA retrocedió un -3,9% (-3,9% medido en dólares), arrastrado por la incertidumbre política. Lo anterior, se dio en una semana positiva para los activos de riesgo, en la que retorna el apetito por riesgo entre los inversionistas. Una vez conocido el IPC de septiembre en EEUU, el que se ubicó levemente por sobre las estimaciones, con un incremento interanual de +5,4% (+5,3% E), la atención se centró en la entrega de resultados corporativos, comenzando por el sector financiero sorprendiendo por sobre las estimaciones de los analistas, dándole un impulso a los mercados.