Los mercados globales mostraron rendimientos negativos, con los mercados desarrollados cayendo un -0,8%, mientras que los mercados emergentes cerraron con una caída de -1,0%. A nivel local, el IPSA cerró plano por tercera semana consecutiva (+0,7% medido en dólares). Lo anterior, se dio en una semana marcada por la publicación del dato de inflación en EEUU, ubicándose bajo lo esperado en su menor registro desde enero. Sin embargo, los principales factores que llevaron a esta desaceleración fueron los componentes ligados a la reapertura, como tarifas aéreas y de hoteles, sectores golpeados por la variante Delta, mientras que otros como autos nuevos y arriendos continúan acelerándose. Adicionalmente, representantes Demócratas presentaron un borrador de la reforma tributaria, que considera un alza en los impuestos corporativos a 26,5%, por debajo del 28% que buscaba inicialmente Joe Biden. Al final de la semana, la discusión sobre el aumento del techo de la deuda fiscal en EEUU y un eventual contagio de la crisis de deuda del desarrollador inmobiliario Evergrande en China afectaron el ánimo de los inversionistas.