Los mercados globales mostraron rendimientos negativos de forma generalizada, con los mercados desarrollados cayendo un -1,4%, con las caídas más importantes en Asia (-4,0%) y Europa (-2,1%), mientras que los mercados emergentes cerraron con un importante retroceso (-4,6%), arrastrados principalmente por Asia Emergente (-4,9%), y Latinoamérica (-4,7%). A nivel local, el IPSA cayó un -1,2% (-2,6% medido en dólares). Lo anterior, se dio en una semana marcada por el tono risk-off provocado por el avance del coronavirus, el que ha implicado el restablecimiento de medidas de contención, incrementándose los temores de que los efectos sean mayores a los anticipados, provocando una desaceleración en la recuperación económica, y por la publicación de las minutas de la Fed las que añadieron presión a los mercados. En éstas se manifestó que la mayoría de los oficiales creen que el ritmo de compras de activos podría reducirse este año, concluyendo que se ha alcanzado el objetivo de inflación, mientras que aún quedaría avanzar en su mandato de pleno empleo para comenzar con el retiro de estímulos.