El culmen del cinismo y el hartazgo de la generación X llegó con unas cuantas películas y libros que cuestionaron, casi al final del siglo pasado el papel del individuo en la sociedad. El caso de El Club de la Pelea (Fight Club, Chuck Palahniuk 1993 y David Fincher 1999) se cuestionó el papel de la masculinidad, la soledad, la salud mental, el consumismo, las colectividades y muchos temas más a través de una visión ácida, apenas al borde de la corrección política, pero no necesariamente del lado aceptable.