"Una millonaria austríaca busca a 50 personas para repartir la fortuna heredada de su abuela". A partir de esta noticia de cabecera hoy recordamos varios ejemplos de mecenas mujeres que han posibilitado o financiado algunas de las mejores obras musicales de todos los tiempos. Comenzamos con Jeannette Thurber, responsable del establecimiento del Conservatorio Nacional de Música de América y también del encargo a Dvorak (a quien llevó a su país a dirigir el conservatorio) de su "Te Deum", del que escuchamos su primer número. Continuamos con una selección del "Cuarteto de cuerda nº 10 Op. 218" de Darius Milhaud que el francés concibió como regalo de cumpleaños para otra de las grandes mecenas musicales americanas: Elizabeth Sprague Coolidge. También recordamos el patronazgo que Nadezhda von Meck realizó sobre Tchaikovsky durante más de una década. Él le dedicó su "Sinfonía nº 4 en fa menor Op. 36" de la que escuchamos el cuarto y último movimiento. Continuamos en Francia con Winnaretta Singer, Princesa de Polignac, quien encargó, entre otras obras, el drama sinfónico "Sócrates" a Erik Satie. Con Marian MacDowell conocimos la prestigiosa Colonia MacDowell en Peterborough, New Hampshire, fundada por ella y su marido en 1907, en la que residió, por ejemplo, Aaron Copland. Escuchamos una pieza directamente vinculada con aquellas estancias: el ballet "Billy el niño". Para terminar, visitamos el país de la protagonista de nuestro titular, Austria, y nos tomamos nuestras "Tazas con historia" en el Café Frauenhuber de Viena frecuentado por Beethoven y donde interpretó su "Sexteto para 2 clarinetes, 2 trompas y 2 fagotes Op. 71" del que escuchamos el último movimiento. Un compositor, por cierto, que también disfrutó del mecenazgo femenino.