Presentamos en el programa de hoy la vida de San Diego de Alcalá, religioso lego franciscano. Nada se sabe de sus primeros años pero se conoce su inclinación a la devoción y a la piedad cuando siendo muy joven habitó como ermitaño junto con un sacerdote en la ermita de San Nicolás de Bari. Sintiendo que necesitaba mejorar en virtud ingresó en la orden franciscana, vistió el hábito franciscano hermano lego en la Orden de los Frailes Menores de la Observancia, de la que ahora es patrono. Pronto fue enviado a Canarias como misionero, estuvo en Roma coincidiendo con la peste y pasó por numerosos pueblos y conventos. Fue un fraile muy popular por los milagros que Dios hacía a través de Él. Cuidaba a los enfermos, abastecía a los pobres.
Como curiosidad y anécdota referente a su popularidad la ciudad de San Diego en California está dedicada a su nombre, así como otros lugares de América.