San Bruno fue sacerdote y fundador de la orden de los Cartujos. Nació alrededor del año 1030 en Colonia, estudió en Reims, con grandes dotes para la enseñanza e incluso para el gobierno pronto fue maestrescuela de la ciudad, pero su vocación era la de unirse a Dios en oración y silencio, aspiraba a una vida eremítica con soledad estricta mitigada sólo por algunos actos de vida comunitaria. Con la ayuda de San Hugo, entonces Obispo de Grenoble, Bruno y algunos compañeros con su misma vocación se instalaron en el desierto de la Chartreuse (Cartuja) en el Delfinado. Cuando fue elegido Urbano II como Papa (había sido alumno de nuestro santo) le mandó llamar para que le aconsejara en los asuntos de Roma y el papado. Bruno obedeció y aunque intentaba hacer vida retirada su anhelo era volver a la soledad y silencio, cosa que le fue concedida pero ahora fue en Calabria (Italia)