En las fronteras con España y Francia, en el Principado de Andorra, hasta hace solo algunas semanas sus más de 76 mil habitantes desarrollaban la vida con total normalidad. Pero el 2020 paralizó el orbe, y con la expansión del coronavirus SARS-CoV-2, las dinámicas a nivel mundial cambiaron, y por supuesto, ese pequeño Estado independiente no fue la excepción, que en la primera semana de abril reportaba los 500 contagios y casi una veintena de muertos por la pandemia.