Los cinco Presidentes de la UE, el Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, del Consejo Europeo, Donald Tusk, del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y del Parlamento Europeo, Martin Schulz, han presentado un informe para mostrar un plan conjunto que sirva para profundizar en la Unión Económica y Monetaria (UEM).
Para el presidente Juncker, la moneda que comparten 19 Estados miembros de la UE y más de 330 millones de ciudadanos, «es algo para estar orgullosos», pero debería funcionar mejor. «La Unión Monetaria sigue estando incompleta y cuando asumí el cargo me prometí que iba a trabajar para consolidar y complementar las medidas sin precedentes que tomamos durante la crisis para que sean más socialmente justa y democráticamente legítimas.»
A pesar de los progresos realizados en los últimos años, sobre todo con el lanzamiento de la Unión Bancaria, la UEM sigue incompleta. Las divergencia en toda la zona del euro son significativas y la crisis de los últimos años ha puesto de relieve aún más las deficiencias existentes. La Comisión Europea señala que con 18 millones de personas en paro y muchos de ellos expuestos a riesgos de exclusión social, queda mucho por hacer para convertir la zona del euro -la segunda mayor economía del mundo- en una arquitectura sólida como una roca.