Manolo Rodríguez, músico electrónico
Cada uno recorre su camino como puede y como quiere y si ese camino es el profesional y en el que la creatividad juega un papel fundamental, la cosa se convierte en una auténtica montaña rusa de sensaciones, de pensamientos y de cuestionamientos personales, es decir, que en cada etapa vital uno va haciendo balance y se cerciora de estar en la senda adecuada o, en su defecto, recalcular la ruta y la estrategia.
En la pregunta está la respuesta
La cosa es que cuando uno crea, uno se cuestiona a sí mismo casi permanentemente: ¿Será este el camino correcto? ¿esta música es la que quiero hacer? ¿este instrumento es el adecuado? ¿estoy teniendo presencia en el presente?
La tarea de crear no es fácil pero es una necesidad para algunas personas. Manolo Rodríguez siempre ha sido un músico inquieto e inconformista que hace su camino andando, como apuntaba el poeta Antonio Machado, y cada paso lo da con esfuerzo, trabajo y estudio para avanzar. Así ha recorrido su senda artística —y sigue— con la guitarra, el jazz, la composición, la improvisación, la síntesis digital… en definitiva, la música que, junto a su familia, es la piedra angular de su vida.
La huella
Cuando escuchas su discografía (y lo haces atentamente) te das cuenta de cómo cuenta su historia y cómo en su trayecto existen hitos señalados que definen su devenir y evolución creativa y musical: jazz, improvisación, electrónica… Manolo es uno de esos músicos que encaja en cualquier descripción biográfica que comience con el célebre “desde muy temprana edad” porque ciertamente era un pibe y ya lo tenía claro: no quería estar encerrado de ninguna manera. Supongo que pensaba en no enclaustrarse en una oficina y sin embargo ese “no estar encerrado” lo trasladó a su música también que, desde 2018, la sumergió en el ámbito de la síntesis digital a través de entornos de programación como Sonic Pi o Max/msp; dentro de éste último ha creado y bautizado a SIFFI (Software Interface for Faster Improvisers), un programa informático que se ha convertido en su principal instrumento en los últimos años y que dispara las posibilidades musicales.
Ser sin ataduras
Manolo es un músico electrónico, improvisador, compositor y docente que participa en proyectos artísticos que incluyen bailarinas, otros músicos o artistas visuales y que traslada al aula, en su faceta de docente, sus conocimientos. Precisamente puede presumir de ser el impulsor y creador de la primera formación en Canarias en este sentido porque en la Escuela Municipal de Música Guillermo González de La Laguna donde trabaja como profesor de guitarra moderna desde hace décadas, ha incorporado los estudios de Medios Electrónicos desde hace ya dos años. Un logro destacable por lo de innovador y enriquecedor que supone para la oferta pública de formación musical.
Suma y sigue
En pandemia, como todos, tuvo tiempo de reflexionar (especialmente en el confinamiento) y, lejos de bloquearse, aprovechó para generar nuevo material y metodología docentes además de estudiar, crear, grabar y producir personalmente música que registró en horas de grabación. De todo ese material y tras un repaso y selección minuciosa ha sintetizado —nunca mejor dicho— tres discos con los que recibió el 2022; un proyecto de tres volúmenes que presentó y distribuye, por primera vez, solo a través de plataformas digitales: Parametric music tf (Vol a, b y c). Es la primera vez que saca al mercado una producción sin edición física porque hasta el día de hoy cuenta además con trece discos como líder o colíder y otros dieciséis como colaborador.