¿Alguna vez has sentido que todo en tu vida se está derrumbando? ¿Que Dios parece silencioso justo cuando más lo necesitas? En esta enseñanza exploramos algo que nadie quiere pedir, pero todos necesitan: el quebrantamiento.*
En esta enseñanzas descubrimos por qué Dios usa el dolor, la pérdida y la humillación como sus herramientas favoritas de formación. Lejos de ser un castigo, el quebrantamiento es la obra más segura para mantenernos cerca del corazón de Jesús.
A través de las vidas de Abraham, Nabucodonosor, el Rey David y Jesús mismo, vemos tres tipos de quebrantamiento que Dios usa en los que llama: el del altar; el del orgullo; y el del arrepentimiento. Porque al final, ser quebrantado por Dios no es el fin de la historia — es el comienzo de la transformación.