Según Salomon, los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia.
Es por eso que debemos de tomar el ejemplo de Daniel y ver que patrones y pecados han estado en nuestra familia, y que patrones y pecados estamos cometiendo en nuestro diario vivir, para arrepentirnos de los dos.