Dios siempre no esta haciendo la invitación de acercarnos a Él, y luego nosotros debemos ser quienes demos el primer paso para acercarnos a Dios, y será él quien responda a nuestra invitación. Y esto dependerá mucho de cuál real hacemos ese deseo. Las escrituras dicen: Un Abismo llama a otro abismo, en este sentido es: hambre llama más hambre, sed llama a más sed, y el deseo por Dios, llama a mas deseo Por Dios.