Que el gran Amor de Dios y el valor que te dio en la Cruz, te impulse cada día a caminar confiado recordando que eres valioso, amado por Dios y que, aunque pases cualquier circunstancia en tu vida. Él está contigo. No estás solo, No estás sola.
Aunque tengas graves problemas, yo siempre estaré contigo; cruzarás ríos y no te ahogarás, caminarás en el fuego y no te quemarás, porque yo soy tu Dios y te pondré a salvo. Yo soy el Dios santo de Israel. Israel, yo te amo; tú vales mucho para mí (Isaías 43: 2-4 TLA).