Pese a la reducida participación de este año en el Coso Blanco, con seis carrozas, el concejal de Festejos, Gorka Linaza, valora que siga siendo una Fiesta de interés regional que sigue atrayendo a muchísima gente y que siga siendo un concurso donde los participantes tienen que “pelear” por un premio y no como en otros lugares donde se tienen que contratar las carrozas. Una fiesta, reconoce, que tiene que seguir impulsándose desde el Consistorio y que se va mejorando, como este año con más iluminación en la zona de cafeterías, siempre “de la mano de los carrocistas”. No obstante, de cara a la próxima edición, el edil mantendrá una reunión con los carrocistas una vez pase esta edición “para valorar que se puede hacer”.
Respecto a los locales, y a excepción de las dos empresas que hacen carrozas, el resto “cuentan con locales cedidos por el Ayuntamiento, que a veces cuesta recuperar”.
Además de los premios, el Ayuntamiento corre con los gastos de la iluminación y sonido así como la contratación del servicio de seguridad para esta noche con el fin de custodiar las carrozas. Las gradas son cedidas por el Ayuntamiento de Laredo, a quien se agradece esta deferencia