Un saludo fraterno en medio de esta preciosa preparación para celebrar la gran noticia de que Jesucristo es Dios es hecho hombre.
Nunca terminamos de maravillarnos ante esta gran noticia… y esta alegría es la gran motivación a vivir con gozo de los santos. “Dios está conmigo”, “Dios está en mí”
Con este gozo, conozcamos también a los santos que se recuerdan en este día “4 de diciembre:
De manera especial, tendremos presente la Conmemoración de todos los santos antepasados de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán, hijo de Adán; también de san Delfín de Aquitania, obispo; Santa Tarsila, virgen;
Santa Irmina, abadesa; Santa Paula Isabel Cerioli, viuda y fundadora y del Beato Bartolomé María dal Monte, presbítero.
Conozcamos hoy, una mujer de un corazón profundamente sensible a los dolores y dificultades de las personas que aun siendo viuda, llegó a fundar dos comunidades religiosas dedicadas a actividades caritativas.
Ella es Santa Paula Isabel Cerioli.
Oremos a esta santa que en el camino de su vida en cada faceta, fue generosa en su testimonio de amor y de fe para que nos alcance estas bendiciones:
Santa Paula Isabel, madre y viuda ejemplar, iluminada por el amor de Dios y por la contemplación de la Familia de Nazaret, viviste el evangelio de la caridad al servicio de los pobres y los pequeños, fundando una nueva familia religiosa para evangelizar y promover el La humanidad más olvidada.
Ayúdanos a amar la vida, a ser testigos de la fe en nuestras acciones diarias, a hacer espacio para la Palabra del Señor, a ser pacificadores.
Ayúdanos a amar a la familia, una pequeña iglesia doméstica, a salvaguardar su integridad y valores, a llevar a cabo el proyecto que Dios tiene para cada uno de nosotros.
Que su testimonio de caridad nos ayude a compartir las esperanzas y ansiedades de aquellos que son pobres y solos, que nos aman y nos brindan libremente.
Haznos como tú unidos a Cristo Señor, dóciles al Espíritu Santo, simples y alegres en sobriedad y sacrificio; ilumina nuestra vida con fe, en la búsqueda de lo esencial que es el encuentro con el Padre rico en bondad y misericordia. Amén.
La fuerte experiencia de amor a la familia de esta santa la estimuló a llevar a cabo una gran obra para acoger a los que no tienen hogar.
En estos tiempos muchos carecen de un hogar y no porque no tengan casa propia o familiares que querer, sino porque las barreras del individualismo, las heridas, los abusos, el egoísmo y una mala comunicación hace que en donde debería haber una familia hay un desierto, donde hay pequeñas madrigueras de donde se sale a comer y luego cada quien huye a su guarida.
En este día donde nos reunimos en familia, no permitamos que todo se quede en un consumo de comidas y bebidas, sin acercar realmente los corazones y valorar a quienes tenemos a nuestro lado.
Dios nos dio la familia como lugar para aprender a amar, no para hacernos daño.
Pidamos a Jesús Niño que sane a todas las familias para que sean lugar de verdadero apoyo, cuidado y amor entre quienes hacen parte de ella.
Santa Paula Isabel Cerioli,