Un saludo fraterno a nuestros queridos amigos del Catálogo Divino
Hoy escuchamos por todas partes que debemos soñar y que así llegaremos lejos
Lo cierto es que todos los sueños requieren esfuerzo y compromiso para que se hagan realidad
Pero hay sueños, que ni la imaginación más prolífera podría configurar, y esos sueños son los que Dios pone en nuestro corazón
Soñar un mundo mejor, trabajar para que así sea y conseguirlo es poner nuestra meta en la cumbre del mundo
Lo cierto es que con Dios es posible, y los santos de todos los tiempos nos lo han demostrado, porque ellos han hecho del mundo un mejor lugar en la época en que vivieron
Hoy, 18 de noviembre, la Iglesia los recuerda y nos invita a imitarlos
Conmemoramos la Dedicación de las basílicas de los santos apóstoles Pedro y Pablo; San Román de Antioquía, diácono y mártir; San Patroclo de Colombiers, presbítero; San Maudeto, abad;
San Romacario de Constanza, obispo; San Teofredo de Calmeliac, abad y mártir; San Odón de Cluny, abad; beatos mártires Leonardo Kimura, religioso, y Andrés Murayama Tokuan, Cosme Taquekeya, Juan Yoshida Shoun y Domingo Jorge, laicos;
Santa Rosa Felipa Duchesne, virgen; Beato Grimoaldo de la Purificación Santamaría, religioso; Beata Carolina Kózka, virgen y mártir; beatas María del Refugio Hinojosa y cinco compañeras, vírgenes y mártires.
Hoy recordamos la dedicación de la basílica de san Pedro y san Pablo, la Iglesia celebra también la vida de esta primera americana canonizada.
Se trata de Santa Rosa Filipina Duchesne.
Pidamos la intercesión de esta santa que cruzó el Atlántico en barco, con el deseo de conquistar almas para el cielo
Santa Rosa Filipina Duchesne, tú fuiste una mujer pionera, llamada a unirte a un esfuerzo misionero, a explorar, y empezar a expandir las fronteras de la evangelización de un nuevo mundo.
Le pedimos al Señor, que, por tu intercesión, seamos capaces de hacer frente a las nuevas fronteras que se nos presentan hoy, y a enfrentar con valentía y fe, el desafío de ser misioneros.
Santa Rosa, pide a Dios, que a medida que los límites aparecen ante nosotros, podamos pasar pacíficamente por encima de la adversidad y crear un reino de resurrección, un mundo santificado por la esperanza y la Verdad, que es Cristo, nuestro Señor. Amén.
¿Qué fue lo que santificó a Rosa Filipina? La búsqueda de la gloria de Dios
Aquel consejo de Santa Sofía condujo a Rosa por el camino correcto. No se trataba de cumplir un sueño propio o un deseo bueno, sino de buscar la gloria de Dios en lo que ella hacía
Glorificar a Dios con nuestra vida lleva el sello de la felicidad.
Santa Rosa Filipina Duchesne,