Tranqueras de fe con Ricardo Almada en #CaminatasyConversas.
Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano
Cerramos hoy la presentación radial de la primera carta del Papa Leon 14
En cada migrante rechazado está Cristo llamando a la puerta
León XIV dedica un amplio espacio al tema de las migraciones. “Lamentablemente, aparte de alguna emoción momentánea, hechos similares se están volviendo cada vez más irrelevantes, reduciéndose a noticias marginales” constata el Pontífice.
Al mismo tiempo, recuerda la labor plurisecular de la Iglesia hacia quienes se ven obligados a abandonar sus tierras, expresada en centros de acogida, misiones fronterizas, esfuerzos de Cáritas Internacional y otras instituciones (75).
“La Iglesia, como una madre, camina con quienes caminan. Donde el mundo ve una amenaza, ella ve hijos; donde se levantan muros, ella construye puentes. Sabe que el anuncio del Evangelio sólo es creíble cuando se traduce en gestos de cercanía y de acogida; y que en cada migrante rechazado, es Cristo mismo quien llama a las puertas de la comunidad”
“Servir a los pobres no es un gesto de arriba hacia abajo, sino un encuentro entre iguales... Por lo tanto, cuando la Iglesia se inclina hasta el suelo para cuidar de los pobres, asume su postura más elevada” (79).
El Sucesor de Pedro se refiere luego a la actualidad, signada por miles de personas que mueren cada día “por causas vinculadas a la malnutrición” .
“Doblemente pobres”, añade, son “las mujeres que sufren situaciones de exclusión, maltrato y violencia, porque frecuentemente se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos” .
“Los pobres no están por casualidad”
León XIV reflexiona profundamente sobre las causas mismas de la pobreza: “Los pobres no están por casualidad o por un ciego y amargo destino. Menos aún la pobreza, para la mayor parte de ellos, es una elección.
“Obviamente entre los pobres hay también quien no quiere trabajar”, pero también hay muchos hombres y mujeres que recogen cartones desde la mañana hasta la noche solo para “sobrevivir” y nunca para “mejorar verdaderamente” su vida. En resumen, se lee en uno de los puntos centrales de Dilexi te, “no podemos decir que la mayor parte de los pobres lo son porque no hayan obtenido ‘méritos’, según esa falsa visión de la meritocracia en la que parecería que sólo tienen méritos aquellos que han tenido éxito en la vida”.
Ideologías y orientaciones políticas
A veces, observa el Papa León, son los propios cristianos los que se dejan “contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas”.
Hay quienes siguen diciendo: “Nuestra tarea es rezar y enseñar la verdadera doctrina”. “Pero, desvinculando este aspecto religioso de la promoción integral, agregan que sólo el gobierno debería encargarse de ellos,
La limosna, a menudo despreciada
Un síntoma de esta mentalidad es el hecho de que el ejercicio de la caridad resulte a veces “despreciado o ridiculizado, como si se tratase de la fijación de algunos y no del núcleo incandescente de la misión eclesial” (15). León XIV se detiene largamente en la limosna, raramente practicada y a menudo despreciada .
“Como cristianos, no renunciamos a la limosna. Es un gesto que se puede hacer de diferentes formas, y que podemos intentar hacer de la manera más eficaz, pero es preciso hacerlo. Y siempre será mejor hacer algo que no hacer nada. En todo caso nos llegará al corazón. No será la solución a la pobreza mundial, que hay que buscar con inteligencia, tenacidad y compromiso social. Pero necesitamos practicar la limosna para tocar la carne sufriente de los pobres” .
Indiferencia por parte de los cristianos
En la misma línea, el Obispo de Roma se refiere a “la carencia o incluso la ausencia de compromiso” con la defensa y promoción de los más desfavorecidos en algunos movimientos o grupos cristianos.
Fácilmente terminará sumida en la mundanidad espiritual, disimulada con prácticas religiosas, con reuniones infecundas o con discursos vacíos” .
“Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres”.
El derecho a la educación
El Pontífice recuerda además el ejemplo de San José de Calasanz, quien fundó la primera escuela popular gratuita de Europa, para subrayar la importancia de la educación de los pobres: “No es un favor, sino un deber”.
La lucha de los movimientos populares
En la exhortación, el Sucesor de Pedro también hace referencia a la lucha contra los “destructores efectos del imperio del dinero” por parte de los movimientos populares, dirigidos por líderes “muchas veces bajo sospecha o incluso perseguidos” .
Una voz que despierte y denuncie
En las últimas páginas del documento, el Santo Padre hace un llamamiento a todo el Pueblo de Dios para que haga oír, “de diferentes maneras, una voz que despierte, que denuncie y que se exponga, aun a costo de parecer ‘estúpidos’”.
“Las estructuras de injusticia deben ser reconocidas y destruidas con la fuerza del bien, a través de un cambio de mentalidad, pero también con la ayuda de las ciencias y de la técnica, mediante el desarrollo de políticas eficaces en la transformación de la sociedad” .
Los pobres, no un problema social, sino el centro de la Iglesia
Es necesario que “todos nos dejemos evangelizar por los pobres”, exhorta el Papa.
“El cristiano no puede considerar a los pobres sólo como un problema social; estos son una ‘cuestión familiar’, son ‘de los nuestros’”. Por consiguiente, “nuestra relación con ellos no se puede reducir a una actividad o a una oficina de la Iglesia”
Hasta aqui el comentario de la carta apostólica de León 14 y la invitación a leer la completa para poder tener base y sacar sus opiniones con más fundamento.
Emitido en #CaminatasyConversas por FM Buen Anuncio 95.7