Nuestro modelo debe ser Cristo la cabeza de la iglesia, El sí sabe hacer las cosas bien, El sí sabe lo que necesitamos, El nos escucha, El tiene buenos ojos para mirar a sus hijos, tiene buenos oídos para escuchar lo que decimos, El si tiene buena boca para declarar lo que necesitamos escuchar de parte de El y su maravillosa sabidria que nos guía por el buen camino.