Por más que el mundo parezca estar inestable, por más que las cosas no estén bien, por más que miremos hacia adelante y nos cueste un poco pensar cómo vamos a superar esta situación, recordemos que su verdad nunca cambia, sus promesas para tu vida siguen siendo las mismas, para tu ciudad, para tu familia , tu iglesia, tus sueños. El tiene el control de todo, su poder no ha cambiado, sus promesas tampoco.