A dos décadas de la tragedia en la mina Pasta de Conchos, el estruendo de la explosión sigue resonando, no como un eco del pasado, sino como una demanda vigente de justicia. Lo que comenzó como el rescate de 63 mineros atrapados por la negligencia, se transformó en un movimiento de vida que hoy florece en el semidesierto de Coahuila. Para entender cómo el dolor se convirtió en resistencia y en un proyecto de futuro llamado "Sembrando Transición", escuchamos la voz de Cristina Auerbach, de la Organización Familia Pasta de Conchos, quien nos relata cómo la ausencia de una simple cuerda de vida marcó el inicio de esta lucha.