Nueve estudiantes, una casona vieja en el centro y una convivencia que oscilaba entre el caos y la lealtad absoluta.
“Una de Estudiantes” es el recuerdo de una etapa en la que la distancia del hogar obligaba a construir uno nuevo con lo que hubiera a la mano: risas, carencias, diferencias… y una complicidad que no necesitaba explicarse. En esa casa, las bromas no eran simples juegos, sino parte de un lenguaje propio, una forma de pertenecer.
Entre anécdotas cotidianas y momentos de tensión, el relato nos lleva hasta una broma que cruzó la línea de lo imaginable, revelando algo más profundo que la risa: la manera en que los vínculos se construyen, se prueban y, a veces, se entienden solo con el paso del tiempo.
Una historia sobre juventud, convivencia y esas extrañas familias que aparecen cuando más lejos estás de casa.